Lo que las malas notas de nuestros hijos esconden

Muchas veces los padres les damos demasiada importancia a las calificaciones de nuestros hijos, incluso más de la que en realidad tienen. Buscamos inscribirlos en cursos para que mejoren sus notas y su rendimiento académico, estamos pendientes de que estén entre los primeros de la clase, entre otras cosas. Y aunque todas estas actividades influyan positivamente en su desarrollo estudiantil, la mayoría de ocasiones nos hacen olvidar que nuestros pequeños son humanos y pueden fallar. Entonces, cuando sacan malas notas lo primero que hacemos es reprocharles, gritarles o hasta castigarlos; pero muy pocas veces buscamos el motivo por el cual esto pudo haber sucedido. Por eso, a continuación te contaremos todo lo que las malas notas en primaria de nuestros hijos esconden, qué hay que evitar y cómo debemos actuar frente a estas situaciones ¡Sigue leyendo!  ¿Qué esconden las malas calificaciones de mi hijo? Las malas notas en primaria pueden ser el resultado de diversas circunstancias. Sin embargo, algunas de las más comunes son: Varios casos de malas notas en niños son ocasionados por baja autoestima y/o poca seguridad en sí mismos. Esto se debe a que los pequeños sienten que no son capaces de lograr lo que se propongan; ocasionando que muchas veces hagan las cosas con su mínimo esfuerzo o, directamente, no las hagan. La autoestima de los niños tiene sus bases en la calidad de tiempo que los padres pasamos con ellos y los mensajes que les transmitimos. Entonces, para solucionar este problema es esencial que tu hijo sienta que le prestas atención y tomas en cuenta sus sentimientos. Además, también es esencial recordarles que fallar es parte del proceso y motivarles para que sigan adelante. Los problemas familiares, sin lugar a duda, forman parte de los factores que ocasionan las malas notas en primaria. Al igual que todos los demás grupos de la sociedad, la familia necesita ser estable para funcionar. Si es que nuestro pequeño vive en un hogar con peleas constantes, está presenciando la separación de sus padres, sufrió la muerte de algún familiar; o simplemente pasa por momentos delicados en casa lo más probable es que su rendimiento académico se vea afectado. Por esto, es fundamental siempre estar pendientes de ellos, hacerles entender que nada de lo que sucede es su culpa y apoyarlos incondicionalmente. En ciertos casos, el desinterés y la falta de motivación correcta desencadena en malas calificaciones e incluso pérdida de años escolares. Si es que nuestros pequeños desconocen la importancia de estudiar y obtener buenas notas tanto en la escuela como en el colegio es muy probable que no les interese hacerlo. Por este motivo, es necesario que desde el inicio hablemos con ellos y les felicitemos cada vez que obtengan una buena calificación o un reconocimiento estudiantil. Principalmente porque también existen casos en los que niños que obtuvieron excelentes notas durante toda su vida dejaron de hacerlo por falta de motivación de sus padres.  Situaciones de acoso escolar o ciberacoso, desadaptación social, dificultades de comunicación o sociabilidad y más problemas pueden ocasionar malas notas en primaria. Si es que nuestro pequeño no se siente bien o cómodo en el ambiente estudiantil esto se va a ver reflejado en sus calificaciones. Por esta razón, es necesario que siempre estemos pendiente de ellos y les preguntemos día a día cómo les fue en su escuela. Así, también podremos conocer si es que está sufriendo de acoso escolar, mejor conocido como “bullying” o si tiene dificultades para socializar; ya que, aunque no lo creamos, la socialización es un factor clave para tener un desempeño correcto en el ámbito académico y laboral.  Si es que ninguna de las causas de las malas notas en primaria mencionadas anteriormente encajan con tu pequeño es probable que tenga necesidades académicas especiales. Sin darnos cuenta, nuestro hijo puede tener problemas de aprendizaje o necesidades específicas que le impidan desenvolverse normalmente en la escuela. Estos pueden presentarse de diversas maneras y afectar distintos ámbitos como la lectoescritura (dislexia, disgrafía, etc.), la sociabilidad (autismo, asperger, etc.) o su capacidad para prestar atención (TDAH). Por esto, apenas empieces a sospechar la presencia de algún trastorno del aprendizaje no dudes en consultar con un especialista y buscar apoyo escolar ¡Tu pequeño te lo agradecerá!  ¿Qué debemos evitar hacer si es que nuestros hijos sacan malas calificaciones? Es común que cuando nuestros hijos sacan malas calificaciones nos enojemos con ellos y actuemos de forma inadecuada ¡pero eso se acaba hoy! A continuación, te contaremos qué actitudes debemos evitar. En tiempos pasados, la mayoría de padres consideraba que al insultar o llamar a su hijo con palabras despectivas ellos harían lo que fuera para ser lo contrario. Por ejemplo, si es que llamaban “vago” a un niño, él iba a esforzarse el doble para dejar de serlo. Sin embargo, esto no es solo un mito sino que también es perjudicial para la autoestima y salud mental de nuestros pequeños. Hay que recordar que probablemente nuestros hijos tampoco quisieron sacar malas notas y que otros factores, como los mencionados anteriormente, pudieron influir en este hecho. Entonces, en lugar de ponerles etiquetas erróneas, procuremos incentivarlos y transmitirles mensajes positivos como: “la siguiente vez de seguro lo logras”, “un fallo no te define”, etc. Aunque nos resulte difícil de creer, son pocas las veces en las que nuestros hijos sacan malas notas para hacernos enojar o rebelarse contra nosotros. Por esto, no debemos dramatizar estas situaciones en exceso o pensar que nuestros pequeños “nos odian” o “quieren hacernos sentir mal”. Hay que tener presente que muchas veces los padres ni siquiera somos parte de los motivos que los llevaron a tener malas calificaciones; quizás la materia se le dificulta y no sabe como pedir ayuda o tiene problemas para prestar atención. Es primordial que antes de tomar esta situación como algo personal observemos el trasfondo. Los niños que han sacado malas calificaciones ya han tenido una sanción y están conscientes de que deben esforzarse más la siguiente vez. Entonces ¿Para que castigarlos una segunda

Autoconfianza: Una herramienta necesaria en nuestras vidas

Trabajar en nuestra autoconfianza o confianza en uno mismo es una actividad que regularmente solemos ignorar o dejar de lado. Especialmente en la actualidad pues tanto los medios de comunicación como las personas a nuestro alrededor se han encargado de hacerla parecer una especie de narcicismo. Sin embargo, este pensamiento no puede estar más alejado de la realidad ya que la autoconfianza no solo es útil para mejorar la perspectiva de nosotros mismos; sino que también es necesaria para desenvolvernos en diferentes situaciones de nuestra vida diaria, académica y laboral. Algunas destacables son rendir exámenes importantes, hablar en público, entablar relaciones de negocios, participar en competencias y ganarlas, etc. Por esta razón, a continuación te presentaremos los mejores consejos para trabajar y/o mejorar tu autoconfianza y convertirte en un líder.  ¿Qué es la autoconfianza o seguridad en uno mismo? La seguridad o confianza en uno mismo es un estado que consiste en reconocer nuestra capacidad de alcanzar todos los objetivos que nos planteemos. De igual forma, nos permite determinar la visión que tenemos de nosotros mismos y la manera en la que nos proyectamos frente a los demás. Sin mencionar que moldea los comportamientos sociales y el rendimiento académico, laboral y cotidiano. Es importante hacer énfasis en que la autoconfianza no implica ser arrogantes, narcisistas, egocéntricos o sentirnos mejor que los demás. Más bien, esta reside en el conocimiento interno y sereno de nuestras habilidades, capacidades y talentos. Por esta razón, las personas con confianza en sí mismos generalmente no alardean sobre sus fortalezas o éxitos, sino que solo actúan. Además, es común que logren sus metas ya que mantienen firmemente el pensamiento de “yo puedo” en lugar de “yo no puedo”. ¿Por qué la confianza en uno mismo es importante? La autoconfianza es una herramienta importante en la vida de todas las personas ya que nos permite estar preparados para hacer frente a cualquier experiencia. Esto se debe a que cuando tenemos confianza en nosotros mismos tendemos a aceptar las oportunidades en lugar de alejarnos de ellas; incluso muchas veces somos nosotros quienes las buscamos. Además, también es necesaria porque, aunque no las cosas no salgan bien al principio, la autoconfianza siempre nos motiva para seguir intentando hasta lograr lo que nos hayamos propuesto. Tips para tener confianza en ti mismo Muchas personas esperan tener confianza en si mismos sin haberse detenido a observar sus fortalezas, capacidades y debilidades primero; pero empezar sin tener idea de quién eres es uno de los errores más grandes pues ¿Cómo puedes confiar en alguien que no conoces? Por este motivo, es importante que antes de comenzar a trabajar en tu autoconfianza te tomes un tiempo para sentir diferentes emociones y entenderlas. Así, podrás reconocer que aspectos de tu vida ocasionan o fomentan tu falta de confianza o baja autoestima. Asimismo, este ejercicio igual es útil para aprender a controlar nuestros sentimientos y manejar diversas situaciones de la mejor manera.   Hay veces en las que cambiamos aspectos de nuestra vida para agradar a las personas de nuestro alrededor, ya sea familia, amigos o compañeros de trabajo. Sin embargo, muchos cambios no solo nos hacen infelices al no permitirnos ser libres, sino que también representan una amenaza gigante hacia nuestra autoconfianza. Para evitar que esto suceda es importante reconocer el por qué estás cambiando pues si lo haces porque quieres mejorar es probable que obtengas resultados positivos; pero si cambiaste porque alguien más te lo dijo, asegúrate de pensar tres veces tu decisión. De esta manera, tu autoconfianza aumentará ya que estarás seguro de que quieres cambiar por ti y para ser mejor.  Este consejo está muy relacionado con el anterior pues las críticas que recibimos de nuestro círculo cercano puede ocasionar que cambiemos hasta no reconocernos. Si dejamos que las demás personas decidan lo que nos gusta y lo que debemos hacer, nuestra confianza acabará por los suelos. Por esto, es esencial que te vistas cómo te guste, te rodees de gente que te aporte cosas buenas y hagas todo lo que quieras hacer sin miedo a ser juzgado. Crea un ambiente en el que te sientas completamente cómodo sin tener en cuenta la opinión de los demás y siempre recuerda: La única opinión realmente importante es la tuya. Sin lugar a duda, hacer lo que nos da miedo es de las mejores cosas para desarrollar o mejorar nuestra autoconfianza. Es normal que tengamos pánico a experimentar cosas nuevas, pero quedarnos dentro de nuestra zona de confort nos priva de muchas experiencias y oportunidades. Además, nos impide avanzar y tomar las riendas de nuestra vida. Por esto, es necesario arriesgarnos en diferentes ámbitos ¿Quieres irte a estudiar a otro país? ¡Hazlo! ¿Quieres formar tu propia empresa? ¡Inténtalo! ¿Quieres practicar un deporte extremo? ¡No esperes más para hacerlo! Recuerda que puedes lograr todo lo que desees si es que te lo propones y si algo sale mal siempre hay como volver a empezar. ¡Tú eres el único en decidir ser un líder! Todas las personas tendemos a compararnos con los demás desde que somos pequeños, pero esto se convierte en un problema cuando lo hacemos para desestimar nuestros méritos. Si bien es cierto que observar a la gente de nuestro alrededor nos puede ayudar a aprender ciertas cosas, hacerlo con el objetivo de ver qué nos falta no traerá nada bueno. Recuerda que así como hay personas que tienen cualidades que tú no tienes, también hay quienes carecen de las tuyas; y es que lo importante no es centrarnos en lo que no somos o tenemos, sino amarnos y aprovechar nuestros recursos al máximo. Todos somos únicos a nuestra manera y ¿qué mejor que utilizar esto a nuestro favor? Repetirnos constantemente que no vamos a lograr nada o que no podemos hacer lo que nos proponemos es de las cosas más perjudiciales para nuestra autoconfianza. Aunque no nos demos cuenta, el lenguaje es poderoso y condiciona nuestras acciones. De esta manera, si es que todos los días escuchamos que no podemos vamos a

¿Conoces los trastornos del lenguaje más comunes?

El lenguaje es una de las capacidades más importantes del ser humano. Incluso, en la antigüedad se consideraba uno de los factores que nos identificaban como seres humanos. Comunicarnos, expresar lo que pensamos y sentimos y los diversos usos que podemos darle al lenguaje es algo innato. Sin embargo, esto deberá entrenarse a lo largo de nuestra vida. Lastimosamente, en ocasiones pueden aparecer diferentes problemas que hacen que esta adquisición no se desarrolle de forma correcta o se pierda por algún motivo. Es decir, pueden identificarse diferentes tipos de trastornos del lenguaje. ¿Qué son los trastornos del lenguaje? Se entienden por trastornos de lenguaje toda dificultad o ausencia en la comprensión, expresión o repetición del lenguaje en sus diferentes ámbitos. Estos generan problemas en la adaptación del sujeto al ambiente y/o un malestar significativo. Los mismos pueden surgir durante el período en que se adquiere y potencia la habilidad o como una pérdida de la habilidad ya adquirida.  Aunque generalmente identificamos lenguaje con habla, hay que tener en cuenta que en este último también participan componentes paraverbales como: Podemos ver que son múltiples los problemas que pueden surgir en cualquiera de estos ámbitos, existiendo diferentes tipos de trastornos del lenguaje. ¿Cuáles son los síntomas principales de los trastornos del lenguaje? Los principales síntomas que aparecen cuando se tiene alguno de los trastornos del lenguaje son: Sin duda, padecer trastornos del lenguaje puede llegar a dificultar la interacción social y en ocasiones propiciar a que las personas que los padecen se aíslen socialmente. Principales tipos de trastornos del lenguaje A continuación, te detallaremos algunos de los trastornos del lenguaje más comunes y conocidos. En esta lista se encuentran trastornos del lenguaje orales, escritos, de comprensión y de producción. 1. TEL: Antiguamente conocido como Trastorno Específico del Lenguaje. Este trastorno se caracteriza por la presencia de problemas en la comprensión y/o expresión del lenguaje en sujetos con capacidades intelectuales típicas de su misma edad; también afecta a la adquisición del lenguaje y puede llegar a ser grave y duradero. Comienza en la infancia y se puede prolongar hasta la adolescencia, llegando a dejar secuelas en la edad adulta. Este trastorno puede afectar a niños que sufren de otras alteraciones de desarrollo. Por lo tanto, el lenguaje se ve condicionado al desarrollo y puede encontrar ciertas dificultades. Se ven afectados la estructura gramatical y el léxico por lo que, generalmente, el discurso es menos prolijo. 2. Dislalia funcional o trastorno fonológico:  Este trastorno es un problema del lenguaje oral en el cual se producen dificultades en la articulación, haciendo del lenguaje algo poco comprensible y limitando la participación social. La persona que lo padece no puede emitir correctamente determinados sonidos y suele hacer sustituciones, transformaciones y omisiones de éstos.  3. Disartria: Es aquella dificultad en la articulación del lenguaje producida por una alteración cerebral o situada en las fibras nerviosas que regulan la articulación y producción del lenguaje. Se considera un tipo de dislalia orgánica. 4. Disglosia: La disglosia es una dislalia orgánica producida por alteraciones morfológicas que impiden o dificultan el uso normal del lenguaje y la correcta pronunciación. Por ejemplo, quienes tienen labio leporino o con malformaciones faciales.  También es considerada un tipo de dislalia orgánica. 5. Trastorno de la fluidez o disfemia: Este trastorno también es conocido como tartamudeo. Es un problema relativamente común en la infancia, aunque en algunos casos se cronifica. El principal problema se encuentra en las dificultades en la fluidez con la que se produce el habla, acentuándose especialmente ante la presencia de público. Cuando la persona conversa sufre diferentes bloqueos que interrumpen el ritmo habitual del habla. Puede tener una conversación demasiado brusca, tener pequeños espasmos a lo largo de una palabra o frase o una mezcla de ambos. Estos problemas suelen generar gran ansiedad y en ocasiones la evitación. 6. Trastorno de la comunicación social: El trastorno de la comunicación social, también conocido como trastorno de la comunicación pragmática, es una condición que dificulta hablar con otras personas. No es un problema del habla o relacionado con las reglas del lenguaje (uso de la gramática, tildes, etc.), pero afecta otras áreas. Las personas con este trastorno tienen dificultad para comunicarse de una manera que sea socialmente apropiada. Puede que no sigan las reglas de la comunicación oral o no entiendan el intercambio que se produce al conversar; y a menudo no “captan” la ironía o el lenguaje que no es literal. Esta sintomatología es habitual en sujetos con autismo y Asperger. 7. Afasias y disfasias: Las afasias son alteraciones en las que se produce la pérdida o la dificultad para producir, comprender o repetir el lenguaje debido a la existencia de una lesión cerebral.  Su equivalente infantil es la disfasia, en la que dichos problemas se dan ante una habilidad aún no consolidada. En este último caso a veces resulta difícil de diferenciar de otros problemas ya que no hay una línea base fijada con respecto a la capacidad de lenguaje. Dentro de este grupo de trastornos existen muchas variantes en función del área lesionada y el efecto que tenga en la comunicación y el lenguaje. 8. Dislexia y alexia: Uno de los trastornos del lenguaje escrito más conocido es la dislexia. Esta se caracteriza por la dificultad para la lectoescritura en el que el sujeto tiene problemas para comprender lo que lee o realizar la acción de leer. Las letras se mezclan y se realizan sustituciones, omisiones y traslaciones, se enlentece la lectura y, por lo general, existen dificultades para comprender lo leído. La dislexia puede ser de tres tipos: Por otro lado, la alexia es la pérdida total o parcial de la capacidad para leer resultante de una lesión cerebral. Clasificación de los principales tipos de alexia: ALEXIA PARIETO-TEMPORAL También conocida como alexia con agrafía. Su característica principal es que también afecta a la escritura. Suele afectar a la circunvolución angular izquierda y áreas adyacentes por lo que suele conllevar: ALEXIA OCCIPITAL También conocida como alexia sin agrafía, alexia pura o ceguera para las palabras. Suele afectar a la región occipital medial inferior del cerebro, en parte basal:

Trucos matemáticos que te harán ver como un genio

Las matemáticas suelen ser vistas como el mayor enemigo en las etapas escolares, pero ¿Por qué sucede esto? Incluso si hiciéramos una encuesta preguntando sobre la asignatura más odiada de la escuela la gran mayoría diría que son las matemáticas.  Lo que durante la etapa escolar era una pesadilla en la adultez se transforma en un gran desapego por todo aquello que tenga que ver con operaciones numéricas. “Odio las matemáticas”, “Yo no nací para las matemáticas”, “Las matemáticas son muy difíciles”… ¿No te suenan conocidas estas preguntas y frases? Si respondiste que sí, temo contradecirte; las matemáticas son sumamente fáciles y estamos seguros de que, si las entiendes bien, te pueden llegar a gustar mucho. ¿Aprender matemática es difícil? En primer lugar, desprográmate y despídete de la idea de que no eres bueno para aprender matemática. Luego, disfrútalas cuando tu maestro te enseñe los temas que involucran esta materia. El peor error que podemos cometer es pensar que las matemáticas son difíciles ya que estamos enfrentándolas con miedo. En lugar de eso ¡Atrévete a asumir el reto! A continuación, te compartiremos trucos que te harán lucir como un genio frente a tus amigos y familiares: ¿Cuál fue el resultado? Inténtalo, verás que el resultado siempre es 2. Tú y otras personas pueden intentarlo tantas veces como quieran, pero la magia matemática siempre hará que el resultado sea 2. Con estos trucos de números podrás añadir un toque de alegría y misterio a los cumpleaños de los fanáticos de esta interesante ciencia. También, podrás despertar la curiosidad en cualquiera de tus seres queridos en tus fiestas más auténticas. Haz el procedimiento correspondiente y verás como ese resultado aparecerá siempre.  Puede que conozcas la regla clásica para multiplicar un número de dos cifras por 11.  Consiste en sumar la primera y la última cifra de ese número y poner el resultado en medio de este. Por ejemplo, 13 x 11 = 143, ya que 1 (la primera cifra) + 3 (la última cifra) = 4, que ponemos en medio del 13. Sin embargo, este truco solo es válido para números de dos cifras. A continuación, te revelamos cómo multiplicar cualquier número por 11. Es un ejercicio matemático que requiere cierta habilidad intelectual, pero que, sin duda, es útil. Vamos a calcular 51 236 x 11. Dejamos la primera y la última cifra del número en la misma posición: el resultado empezará por 5 y terminará por 6. Los números intermedios se calculan sumando las cifras que estén juntas. 5 + 1 = 6 1 + 2 = 3 2 + 3 = 5 3 + 6 = 9 Por tanto, el resultado es: 563 596 El número Pi es una constante matemática muy famosa. Sin embargo, para algunos alumnos de matemáticas este número representa una auténtica pesadilla. ¿Cómo se pueden memorizar fácilmente las cifras de este número mágico? Para ello, tienes que aprender de memoria un verso o en caso de que quieras recordar más cifras ¡un cuarteto! Sí ¡Poesía para aprender matemática! Para recordar las 11 primeras cifras del número Pi, hay que sumar el número de letras de cada palabra de este verso: Y con este poema podrás memorizar las 20 primeras cifras: “Soy y seré a todos definible; mi nombre tengo que daros: cociente diametral siempre inmedible soy, de los redondos aros”. Para los anglófonos también hay una frase para conocer las 8 primeras cifras: May I have a large container of coffee. Elevar al cuadrado algunos números puede resultar complicado e incluso fastidioso; pero, con este truco, hacerlo es muy sencillo. Para elevar al cuadrado un número (X), tienes que encontrar D, la diferencia entre el múltiplo más próximo de 10 y X. Luego, realizar la siguiente operación: (X – D) y (X + D). Por ejemplo, si quieres calcular el cuadrado de 84, el múltiplo de 10 más próximo es 80 y la D es igual a 4 (84 – 80). X + D = 88 y X – D = 80. Entonces, 88 x 60 = 6400 + 640 = 7040. Suma el cuadrado de 4 (16) y obtendrás el resultado: 7056. Por ejemplo: 36782 – 28763 = 8019 que es lo mismo que 9 x 891. Este es un poco más complejo, pero adivinarás el resultado sin importar que números elija la otra persona. Explicación Recuerda que tienes que construir el número clave de 5 dígitos con el número 2 al principio. Ese es el que se guarda en tu bolsillo. Por ejemplo, 25733. Cuando propones el primer número de cuatro dígitos debe tener cierta particularidad. Debe comenzar con los 3 números centrales, es decir 573 y el último dígito debe ser también el último de su número clave más 2.  Por lo que sería 3+2=5. El primer número que propondrá será 5735. El número que elije tu compañero/a es aleatorio, pero el que tu escojas inmediatamente después depende del número que él eligió. Y cada dígito deberá completar 9, si optó por el 8307, tu debes escribir 1692 debajo porque 8+1=9; 3+6=9; 0+9=9; 7+2=9. La otra persona elige el siguiente número y usted repite el mismo procedimiento con el suyo completando 9 en cada dígito. Es decir, si tu compañero escogió 8264, tu escribes 1735. (8+1=9; 2+7=9; 6+3=9; 4+5=9) Al final, suma todas las cifras y el resultado será el número del papel en tu bolsillo. ¿Te resultó difícil? Paso # 1: Piensa en un número.  Paso # 2: Suma 4 y luego multiplica el resultado por 4.  Paso # 3: Réstale 8 al resultado y luego divide el resultado por 4.  Paso # 4: Finalmente resta el número secreto original. ¡La respuesta es 2! Paso # 5: Piensa en otro número. Paso # 6: Multiplícalo por 2 y súmale al resultado 9.   Paso # 7: Resta 3.  Paso # 8: Divide el número entre 2.  Paso # 9: Réstale tu número original. ¡La respuesta es 3! Paso # 10: Piensa en cualquier número de tres dígitos. Paso # 11: Suma 7 al número, multiplícalo por 2. Paso # 12:

Los secretos más útiles para tener confianza en uno mismo

La confianza en uno mismo o la autoconfianza es necesaria para lograr las metas que uno se propone. Además, es clave para nuestro bienestar ya que está íntimamente relacionada con la autoestima.El tener confianza en uno mismo sirve para minimizar la aparición de ciertos trastornos mentales e incluso de enfermedades cognitivas como el Alzheimer. Mientras tanto, la falta de confianza en uno mismo y los pensamientos negativos asociados a esta pueden hacer aumentar la gravedad de las enfermedades mencionadas anteriormente. Por lo tanto, la autoconfianza es vital para una vida sana y repleta de felicidad. ¿Qué es la autoconfianza? La autoconfianza es una de las bases de la autoestima. Se trata de la confianza que tenemos en nosotros mismos o de cuan capaces y útiles nos percibimos. Las personas que tienen confianza en sí mismas consiguen desarrollar sus proyectos de vida o profesionales con facilidad. Por motivo, es un pilar fundamental para desarrollarnos de la mejor forma en diferentes aspectos de este nuestra vida.  Para tenerlo más claro, podemos decir que la autoconfianza se parece un poco al agua que corre por las tuberías de nuestra casa; quizá no conozcamos todos los detalles de cómo funciona o de dónde viene, pero es terrible cuando de repente no la tenemos. Entonces, al igual que cuando nos cortan el agua, la falta de confianza en uno mismo tiene un enorme impacto negativo en nuestra salud y estilo de vida. La relación entre la autoconfianza y la autoestima. La autoestima y la confianza en sí mismo tienen mucha relación. Para empezar, estas dos habilidades se forman durante la infancia y se pueden trabajar cuando uno es adulto. Un error común de las personas es intentar compensar la falta de confianza o la baja autoestima a través de presumir sus logros frente a los demás. Sin embargo, la autoconfianza, la autoestima y la seguridad en uno mismo no provienen de lo que digan de nosotros sino de nuestro interior. ¿Cómo tener confianza en uno mismo y una buena autoestima? Para esto, no solo necesitamos enfocarnos en los grandes logros, sino también tomar en cuenta los pequeños detalles. De esta manera, confiar en uno mismo y construir nuestra autoestima se logra a través de los avances diarios. La autoconfianza es un trabajo que debe trabajarse desde lo más pequeño hacia lo grande, y no de manera inversa. El camino para mejorar la autoconfianza y para recompensar la falta de confianza en uno mismo se centra en manipular los pensamientos que tenemos hacia nosotros mismos y enfocarlos hacia el logro. A continuación, te detallaremos algunos consejos para mejorar tu autoconfianza: 1. Vive las situaciones de manera positiva: La persuasión verbal es un elemento muy importante en el desarrollo de la autoconfianza. Por lo tanto, es recomendable ser positivo, aunque estés pasando por un período en el que sientas que las cosas no salen como quieres. Deja de centrarte en los problemas y focalízate en buscar soluciones y cambios a tu favor. La baja autoconfianza suele ir asociada a pensamientos de fracaso y negativos que se imponen entre tú y tus objetivos. Si estás constantemente repitiéndote a ti mismo que no estás a la altura lo único que conseguirás es la “profecía autocumplida”. Así que, a pesar de que pases por momentos poco agradables, es necesario automotivarte. 2. Prepárate: A todos nos ha pasado que debemos realizar una presentación en la universidad y notamos que no tenemos suficiente confianza en nosotros mismo. En estos casos, lo mejor que podemos hacer para aprender cómo tener confianza en uno mismo es prepararnos para cualquier aspecto que se pueda. Así, cuando llegue el día, confiaremos plenamente en nuestras habilidades. Sea lo que sea que este en tu lista de objetivos, estar bien preparado y sentir que dominas lo que haces aumenta tu autoconfianza. 3. Valora tus propios logros:  En general, remarcamos más lo que no hemos conseguido que lo que hemos logrado y lo acumulamos en un listado mental que nos desmotiva. Para incrementar nuestra autoconfianza es necesario invertir esa lista y comenzar a pensar en todo lo que hacemos bien. Por ejemplo, podemos pensar en nuestras habilidades, nuestros recursos y en todo aquello que hemos logrado, por pequeño que parezca o sea.  Este es un excelente ejercicio para mejorar nuestra autoconfianza y autoestima ya que nos daremos cuenta de que realmente hemos llegado más lejos de lo que creemos.  4. Evita generalizar:  Tendemos a usar palabras muy generales (todo, nada, siempre, nunca, etc.) de manera errónea. Un truco para aprender cómo tener confianza en uno mismo es esforzarnos en evitar utilizar estas etiquetas cuando tengamos que afrontar una situación difícil. De esta forma, mejoraremos nuestra autoconfianza al motivarnos e intentar descubrir todas las maneras de creer en nosotros mismos que existen. 5. Felicítate y prémiate cada vez que consigas algo:  Detecta cada cosa que hagas bien a lo largo del día y felicítate por ello. Recuerda que no tienen que ser grandes logros, sino cada pequeña cosa que haces bien. A pesar de que parezcan cosas irrelevantes, es importante que las tomes en cuenta si cumpliste con tu objetivo. Si observas cómo  consigues todo lo que propones día tras día, poco a poco tu confianza aumentará. 6. Reconoce tus inseguridades:  Identifica todo lo que te hace sentir falta de confianza. De esta forma, detectarás qué exactamente es lo que crea una falta de seguridad en ti y podrás corregirlo. Por ejemplo, en muchas ocasiones la raíz de la inseguridad y la falta de confianza o de autoconfianza es un sentimiento producido por no tener suficiente de algo. 7. Empieza a hacer ejercicio: Aunque no lo creas, una gran ayuda para aprender cómo tener confianza en uno mismo es el ejercicio. La Asociación Americana de Psicología ha notado que el ejercicio mejora el estado de ánimo de las personas y ayuda a combatir la depresión y la ansiedad. También, es útil para mejorar tu confianza sí lo practicas cotidianamente  Hacer ejercicio de manera constante requiere de un cierto compromiso y mantener dicho compromiso es un logro. No desistir de un hábito nuevo y saludable no solo

Los mejores consejos para memorizar las tablas de multiplicar de manera rápida y fácil

Una de las primeras habilidades matemáticas que los niños aprenden en la escuela, después de sumar y restar, es multiplicar. La multiplicación no es más que un atajo para obtener grandes sumas de manera más rápida, lo cual significa que no demanda mucha memoria; sino una buena dosis de razonamiento. Sin embargo, lo habitual es exigirles a los niños que memoricen las tablas de multiplicar, hasta el punto en el que llegan a odiarlas.  Debemos tomar en cuenta que nuestros pequeños necesitarán tiempo para aprenderlas ya que algunas tablas de multiplicar son más sencillas que otras. Sin embargo, existen consejos útiles que facilitarán el aprendizaje de las más difíciles. Entonces, con algunos tips, trucos y práctica nuestros pequeños de seguro las llegarán a dominar. A continuación, te contaremos algunos métodos utilizados para aprender cómo memorizar las tablas de multiplicar y recordar los números rápidamente. Dos datos que debes conocer al aprender las tablas de multiplicación Las tablas de multiplicar del 1 al 10 al detalle ▪ Tabla del 1 Probablemente es la tabla de multiplicar más sencilla de todas ya que el resultado es el mismo número que multiplicamos por 1. Es perfecta para que los niños comprendan que la multiplicación no es más que la suma sucesiva de un mismo número tantas veces como indique su multiplicador. ▪ Tabla del 2 Con esta tabla los niños terminarán por comprender en qué consiste la multiplicación ya que cada resultado no es más que la suma del mismo número dos veces. Un truco muy sencillo para aprender la tabla del 2 es sumarle dos al resultado anterior de forma sucesiva. ▪ Tabla del 3 La tabla de multiplicar del 3 es la suma de un mismo número tres veces. Hasta esta tabla podemos aplicar la suma sucesiva sin problema ya que es una buena estrategia para que el niño aprenda a multiplicar del 1 al 3. ▪ Tabla del 4 Los resultados son el cuádruplo de un mismo número por lo que hay que sumar cuatro veces el multiplicando. Un detalle que los niños deben tener en cuenta es que los resultados terminan en 0 o múltiplos de 2: 2, 4, 6 y 8. ▪ Tabla del 5 Para la tabla del 5 es clave ir sumando 5 al resultado anterior o quintuplicar el mismo número. Un dato que los niños agradecerán cuando las estén memorizando es que sus resultados siempre terminan en 0 o 5.  ▪ Tabla del 6 Esta tabla consiste en sumar seis veces el multiplicando y, al igual que en las demás tablas, el resultado aumenta de forma ascendente. Ahora los números van de 6 en 6, aunque no es tan fácil de visualizar como en la multiplicación del 5.  Un detalle que puede ayudar a los niños a aprender esta tabla radica en que sus resultados terminan siempre en 0 o múltiplos de 2: 2, 4, 6 u 8. ▪ Tabla del 7 Desde esta tabla empieza a complicarse el asunto ya que las sumas son cada vez mayores. Además, sus resultados no tienen un patrón específico que facilite su aprendizaje. Por tanto, la mejor forma de que los niños se la aprendan es, o bien memorizándola, o sumando 7 al resultado anterior de forma progresiva. ▪ Tabla del 8 Aunque la tabla del 8 trabaja con grandes sumas, resulta bastante sencilla de aprender ya que las respuestas terminan siempre en 0 o múltiplos de 2: 2, 4, 6 u 8. Un dato que puede sacar de más de un apuro a nuestros pequeños es que en los resultados son la suma de ocho veces el multiplicando. ▪ Tabla del 9 En esta tabla basta sumar nueve veces cada multiplicando para obtener el resultado. No obstante, existe un truco para que los niños se la puedan aprender más rápido. Este es que la primera cifra de los resultados aumenta progresivamente desde 0 hasta el 9. Mientras que en la segunda cifra ocurre lo mismo, pero de manera inversa. Es decir, desciende desde el 9 hasta el 0. ▪ Tabla del 10 Es una tabla muy sencilla ya que para obtener los resultados solo es necesario colocarle un 0 detrás al multiplicando o ir sumando 10 cada vez.  Sin duda, será una de las primeras que los niños se aprendan. Consejos para aprender cómo memorizar las tablas de multiplicar Después de enlistarte las tablas del 1 hasta el 10 de manera detallada, te presentaremos ciertos consejos para aprender cómo memorizar las tablas de multiplicar: Debe ser un cuadrado grande dividido en 10 secciones verticales (columnas) y 10 horizontales (filas) de manera que formen 100 casillas pequeñas. Para empezar, ponle un número a cada columna del 1 al 10 de izquierda a derecha. Además, enumera del 1 al 10 las filas de arriba hacia abajo. Después, en cada casilla escribe el resultado que se obtiene al multiplicar el número de la fila con el de la columna. Por ejemplo, la casilla en la fila 2 y la columna 3 debe ser 6 porque 2 por 3 es igual a 6. Coloca este cuadro en algún lugar que tu pequeño lo vea con frecuencia como el refrigerador o su habitación. En el caso de que desees que memorice hasta la tabla del 12 haz 12 columnas y 12 filas a su cuadro, así tendrá 144 casillas en total. A este consejo se le llama “contar saltando”. Para hacerlo, empieza con el número por el que va a contar y luego haz que sume el mismo número. Por ejemplo, si vas a enseñarle que cuente de 3 en 3, dirás “3, 6, 9, 12…”  ya que estos son los números que obtienes si vas sumando 3. Así nuestro pequeño recordará qué números se obtienen cuando se multiplica por 2, 3 o 4. Para aprender cómo memorizar las tablas de multiplicar puedes hacer que tu pequeño las recite en voz alta. Por ejemplo, que diga “2 por 1 es 2, 2 por 2 es 4, 2 por 3 es 6” y así sucesivamente. Haz que practique por unos 5 a 10 minutos dos veces al día hasta que pueda hacerlo

Guía definitiva para aprobar tus exámenes finales

Los exámenes finales son el terror de nosotros los estudiantes. Principalmente, cuando tenemos que rendir una prueba de una materia que no nos gusta o en la que tenemos bajas notas. La presión, las largas y cansadas horas de estudio, el estrés, entre otros varios factores pueden jugarnos una mala pasada antes del examen; incluso hasta el punto de que nos pueden hacer fallar en lo más simple o cambiar la respuesta de la que estábamos seguros y poner una errónea. Sin embargo, lo que más influye al momento de dar un examen es nuestra preparación y estudio. Por esto, si al igual que yo te aterran los exámenes finales y estás buscando una solución para aprobar un examen que te lleva atormentando por días ¡Sigue leyendo! Estos consejos no solo te ayudarán a aprobar tus exámenes, sino también te permitirán mejorar tu rendimiento académico. Si quieres aprobar un examen es fundamental que resuelvas otros parecidos previamente. Los simulacros de examen te permiten conocer que tipo de preguntas pueden aparecer en tu prueba final de manera que podrás pensar como responderlas antes de rendirla. Algunas veces te permiten acceder a exámenes de anteriores años o de los primeros parciales. Aprovecha esta información para ver el formato, el tipo de preguntas (V o F, opción múltiple, etc.) y el tiempo que te toma resolver cada una de ellas. Este truco no solo te ahorrará bastante tiempo, sino que también te ayudará a practicar todo tipo de preguntas y ejercicios. Por ejemplo, si es que tu prueba es de matemáticas y en clase están viendo logaritmos, busca varios ejercicios de logaritmos en internet y resuélvelos. Así, a pesar de que no te toque el mismo, sabrás como solucionar ese tipo de logaritmo de manera rápida y eficaz.   Al inicio del año los profesores nos entregan un plan de estudio en el que se detallan las tareas, los trabajos en grupos, las pruebas, etc. Además, la mayoría de veces podemos ver cuanto peso tiene cada actividad en la nota final y cuando van a ser realizadas. Por un lado, es esencial que dividas tus prioridades según el valor de las tareas, las pruebas y los trabajos en grupo. Mientras, por el otro, evita a toda costa procrastinar dejando todo a último minuto pues si lo haces no alcanzarás a cumplir con ninguna de tus obligaciones. Si quieres aprobar un examen es fundamental que tengas el tiempo suficiente para estudiar. Más aún si es que es una materia que te disgusta o que no comprendes del todo. Organízate para hacer todos tus deberes, trabajos en grupos o cualquier otra actividad antes del examen. Así, evitaras agobiarte con tantas responsabilidades y podrás cumplir con todas sin ningún inconveniente. Reescribir es una de las técnicas de estudio más eficaces. Para reescribir podemos utilizar dos métodos: escribir simultáneamente al estudio y escribir posterior a haber terminado. Para el primero, tenemos que ir escribiendo a mano lo más importante mientras estudiamos; y, una vez terminado, debemos releer nuestras anotaciones mientras las completamos con otros datos que recordemos. Por otro lado, para el segundo método debemos estudiar por un período de entre 30 y 40 minutos. Cuando hayamos acabado, tenemos que anotar toda la información relevante que recordemos.  Recuerda estudiar con moderación pues si has estudiado 50 páginas e intentas emplear la segunda técnica lo más probable es que el resultado no sea el esperado. Asimismo, trata de tomar nota solo de lo más importante pues muchas veces no nos acordamos de datos esenciales por haber estudiado el relleno.  Si crees que puedes tener problemas con este método por no tener tan buena memoria, haz click aquí y lee los mejores consejos para recordar lo que lees. Nuestro cuerpo y cerebro necesitan energía para funcionar correctamente y la mejor forma para proporcionársela es mediante la comida. La capacidad para concentrarse de nuestro cerebro proviene de un suministro adecuado de glucosa. Por lo tanto, antes de rendir el examen asegúrate de ingerir alimentos que contengan carbohidratos como el pan integral, avena, etc. De igual manera, es importante que mínimo desde una semana antes aumentes tu ingesta de proteínas como leche, yogurt y huevo. Si buscas un mejor resultado no solo para aprobar un examen, sino también para mejorar tu salud y tu rendimiento académico, ingiere otros estimulantes cerebrales. Prueba aumentar en tu dieta alimentos como pescados grasos (caballa, sardina y salmón), granos enteros y plantas con hojas verde oscuro y ¡Notarás la diferencia! En el transcurso de la escuela, colegio y universidad los estudiantes debemos pasar por diferentes tipos de exámenes. Puede que nuestra prueba final sea oral o práctica (respuestas abiertas, cerradas o de opción múltiple), pero, sea cual sea la modalidad del examen debemos conocerla para prepararnos correctamente.  Recuerda que cada tipo de prueba requiere de un enfoque y de un método de estudio distinto. Por ejemplo, en una prueba tipo ensayo es probable que no necesites estudiar todas las materias. Incluso, varias veces es más efectivo que te enfoques en un solo contenido y lo estudies a profundidad. Sin embargo, para las pruebas de opción múltiple o de respuestas cortas, es necesario que estudies el contenido de manera más amplia, pero sin hondar en detalles. No hay prueba más cierta de que dominaste los temas del examen que lograr explicárselos a alguien más. Dependiendo de la materia, puedes ingeniarte distintas maneras de exponer el contenido estudiado. Por ejemplo, si es que repasaste historia puedes irle contando a la otra persona los hechos de forma cronológica; o, también, dibujar una línea del tiempo con los años mientras le mencionas cuando sucedió cada acontecimiento. Esta forma de autoevaluarte te ayudará a analizar qué temas dominas y cuáles necesitas reforzar. Además, si decides estudiar con un compañero también estarás ayudando a alguien más. Incluso, pueden turnarse para explicarse temas mutuamente pues así tendrán la oportunidad de recibir los contenidos de nuevo y corregirse en caso de error o duda. Si necesitas aprobar un examen es necesario que involucres los

Mejora tu atención en clases con estas simples estrategias

¿A quién no se le ha hecho difícil mantener niveles óptimos de atención en clase cuando el profesor es repetitivo o es la hora previa al receso? Este escenario es común en la vida estudiantil de niños y jóvenes pues vivimos en un mundo repleto de estímulos que interrumpen nuestra concentración. Sin embargo, es vital desarrollar una habilidad para ignorar distracciones ya que la atención es la base del aprendizaje.  Para mejorar la atención en clase es necesario tener un correcto manejo de la concentración ya que esta nos deja decidir cuándo y sobre qué prestar atención. Y la atención deberá ser capaz de dejar de lado estímulos distractores durante tiempos prolongados para que se convierta en concentración.  Por suerte, la concentración es una habilidad que puede fortalecerse con la práctica de estrategias que nos obliguen a prestar atención. Nunca es tarde para empezar a desarrollarla de manera progresiva hasta encontrar los objetivos que tanto buscas; y cuando lo hagas te darás cuenta de que problemas como entregar trabajos de baja calidad, sufrir cansancio mental y tener menor capacidad de retención desaparecen. Importancia de prestar atención La atención es la base fundamental del aprendizaje porque sin ella la educación pierde el hilo que conecta el conocimiento con la mente del estudiante. Por esta razón, se convierte en el reto principal de educadores y alumnos que buscan optimizar sus capacidades. Además, ser capaz de concentrar tu energía y atención en una sola tarea garantiza que se ocupe tu máximo potencial en el aprendizaje. De esta manera, puedes trabajar para conseguir un tener buen rendimiento académico a partir de tus fortalezas. La importancia de la concentración se ve reflejada también en el ámbito laboral y en la salud mental. Por un lado, saber manejar la atención permite mejorar el rendimiento y la productividad en actividades laborales de todo tipo. Entonces, lograrás ser más efectivo y eficiente en tus actividades, optimizarás tu tiempo y maximizarás resultados. Por otro lado, la concentración tiene la capacidad de incrementar tu creatividad de la mano de mejorar tu salud mental. Saber optimizar tus capacidades reduce la ansiedad y estrés frente a situaciones de presión como entrega de trabajos, proyectos o exámenes.  Por último, la concentración va de la mano de la memoria, por lo que una mejora en tu atención significa un incremento de tu memoria. La memoria mejora gracias a que la concentración aumenta la capacidad de retención, análisis y abstracción de la información. Con estos atributos, tu nivel de comprensión mejorará exponencialmente, y tu proceso de aprendizaje se hará más rápido y fluido. Así, serás capaz de memorizar todo el conocimiento que comprendes a profundidad.  El reto de mantener la atención está en nuestra capacidad de ignorar distractores y la mejor manera de hacerlo es creando un espacio de concentración. Este espacio físico debe carecer de objetos que incentiven la desconcentración (celular, comida, juguetes, música, amigos etc.) y debe estar ordenado y limpio. A través de esta práctica se ayuda a que la persona limpie su espacio psicológico a partir del físico para entrar con facilidad en un estado mental de claridad perfecto para aprender.  En este caso las reglas son primordiales y no deben ser extremadamente restrictivas para que puedan cumplirse en el largo plazo. Además, solo el estudiante será capaz de decidir qué estímulos deberían entrar en la lista de distractores para realmente mejorar la atención en clase. Te recomendamos fijarte en los estímulos en clase que suelen llamar tu atención o te distraen de las labores del salón. Recuérdalos y arma estrategias para evitarlos o ignorarlos haciendo que con el tiempo seas más capaz de identificarlos antes de que interrumpan tu atención. La única regla de oro es evitar atender a clase con hambre o sueño ya que esto provocará que tu mente empiece la clase distraída.  Adicionalmente, sentarte cerca de tu profesor es una actividad que puede ayudarte a evitar aún más los estímulos distractores. Aunque no lo creas, sentarte en las primeras filas del salón duplican la posibilidad de que tu espacio de concentración sea efectivo. La cercanía al enseñante te permitirá envolverte de mejor manera en el proceso educativo y, como resultado, tener buen rendimiento académico. También, estar cerca de él o ella te da la oportunidad de hacer preguntas para complementar tu aprendizaje, por lo que te esforzarás para mantener el enfoque.  Es insostenible pensar que podemos mantener nuestra cabeza enfocada en una actividad durante largos periodos de tiempo (1 o más horas) sin descanso. Nuestras metas de concentración deben ser realistas para poder cumplirse por lo que es importante darnos un tiempo de relajación. Con periodos más cortos e intensos de concentración, evitas que tu cerebro se canse y sature demasiado rápido y que no pierdas el enfoque rápido.  Esta estrategia, a pesar de parecer simple, evitará que te compares con estándares irrealistas de concentración y te frustres por no alcanzar tus metas. A su vez, con el tiempo te darás cuenta de que eres capaz de extender tus periodos de atención y disminuir los de descanso. Una vez completado un ciclo de concentración (puede ser en la forma de 1 hora clase de 45-50 minutos) debemos otorgarnos un periodo corto de distracción y relajación. Esta práctica es importante para mantener la motivación y no sobre cargar al cerebro. No obstante, se debe resaltar que los tiempos de relajación no deberían ser lo suficientemente largos como para cortar el ritmo de atención. También, te recomendamos que el descanso no incluya ninguno de los estímulos distractores que identificaste antes, ya que estarás poniendo en riesgo todo tu esfuerzo. Entre las actividades más efectivas para despejar la mente está salir a dar un breve paseo, meditar, hacer sesiones de respiración profunda e incluso leer.  Adicionalmente, para mejorar la atención en clase más, vale la pena resaltar que mantener una actitud activa durante los periodos de atención es vital. Puedes tratar de mantener tu concentración mediante la participación ya que te estás forzando a envolverte en el proceso de aprendizaje

Los mejores consejos para optimizar nuestro tiempo

¿No sientes que el tiempo vuela? Te despertaste temprano, fuiste a trabajar y cuando volviste a casa eran las 7 P.M. ¿No te has preguntado por qué algunas personas parecen tener suficiente tiempo para llevar a cabo sus tareas y objetivos diarios, mientras otras siempre van de una tarea a otra y nunca parecen terminar nada? ¿Crees que la razón es que esas personas tienen menos cosas que hacer?  La mayoría daría lo que fuera por tener una hora adicional en cada día o algún aparato que permitiera manipular los segundos. Sin embargo, lamento decirte que el día no necesita más horas ¡Tú necesitas aprender a cómo optimizar el tiempo! Nosotros tenemos 24 horas, 1440 minutos y 86400 segundos al día; pero, según estudios realizados, el 89% de las personas admitieron que pierden tiempo en su trabajo todos los días. La mayoría de las personas usan el 60% o menos del tiempo del trabajo disponible. Es decir, solo somos productivos de 3 a 5 horas por día. ¿Qué nos roba más el tiempo? Existen cinco puntos que disminuyen o no nos permiten una gestión del tiempo efectiva. Te los detallamos a continuación: ¿Qué es la gestión del tiempo? La gestión del tiempo es sencilla como concepto, pero compleja de llevarla a la práctica de manera eficiente. La gestión del tiempo es la forma en la que decidimos utilizar el tiempo para maximizar nuestra productividad en el logro de ciertos objetivos a corto y largo plazo. Todos queremos aprovechar al máximo las 24 horas que tiene el día. Sin embargo, algunas personas logran mayor productividad, éxito y calidad de vida con la misma cantidad de tiempo que otras. Por lo tanto, es común preguntarnos cómo optimizar el tiempo de manera exitosa. Los beneficios de la gestión del tiempo Aprender cómo optimizar el tiempo te ayudará a establecer límites de tiempo en el trabajo, abordar una tarea a la vez, programar tu día de manera más consciente y organizar y priorizar las tareas. A continuación, te detallaremos algunos de los beneficios de la optimización de tiempo: Cuando conoces cómo optimizar el tiempo, empiezas a reducir las tareas innecesarias, quitas prioridad al trabajo que no necesita hacerse hoy y tienes resultados en menos tiempo. Esto no significa que tu día tendrá más horas, sino que logras hacer más en la misma cantidad de tiempo. Mejorar la gestión del tiempo no es exprimir cada segundo de productividad que tienes en el trabajo. Más bien, estas estrategias pueden ayudarte a realizar el trabajo más importante e identificar cual puede esperar a mañana. A hacer esto, estás estableciendo límites entre el tiempo dedicado al trabajo y a tu vida personal. Si no llevas una gestión del tiempo eficaz, sentirás que nunca tienes suficiente tiempo en el trabajo. Adicionalmente, es posible que estes corriendo de un lado a otro y solucionando problemas, lo que puede provocar un aumento del estrés y, por ende, agotamiento. De hecho, según el Índice de la anatomía del trabajo, el 71 % de los trabajadores del conocimiento informaron que sufrieron agotamiento al menos una vez. Hay una variedad de consejos sobre gestión del tiempo que te ayudarán a reducir la procrastinación y aumentar la productividad. Al identificar tus principales prioridades no solo serás más productivo, sino que también tendrás la seguridad de que estás trabajando en las tareas correctas cada día Nadie quiere procrastinar, pero con el pasar del tiempo los malos hábitos pueden acumularse y obstaculizar el trabajo de alto impacto. Las estrategias de gestión del tiempo pueden ayudarte a identificar y eliminar tus malos hábitos. Tips para aprender cómo optimizar el tiempo Una forma fácil de planificar tu gestión del tiempo es basarte en tu rutina diaria. Esto te ayudará a establecer límites de tiempo en el trabajo, abordar una tarea a la vez y programar tu día de una manera más consciente.  A continuación, te detallaremos algunas tips para ayudarte a conocer cómo optimizar el tiempo: Dedica un bloque de tiempo cada día para realizar tareas personales. Las actividades como pagar tus cuentas o contestar e-mails puede desconcentrarte en el trabajo. Si lo que necesitas es prepararte para una reunión o presentación importante, debes apagar tu teléfono, cerrar tu correo electrónico y activar el buzón de voz en tu teléfono. Serás más productivo sin estas distracciones. Ten una lista de cosas por hacer y táchalas una vez que las hayas realizado. Es recomendable hacer tu lista para el día siguiente al final de cada día, esto te permitirá comenzar cada mañana teniendo claras las cosas que debes hacer. Si eres una persona que no le gusta la tecnología ¡Creo que es momento para abrirte y usarla! Muchas personas pierden tiempo esperando a que les contesten una llamada. Cómprate un auricular bluetooth para contestar e-mails o realizar tareas de tu lista durante la espera. ¡Ya verás cuanto tiempo te ahorras! Muchas veces no nos gusta decepcionar a los demás, pero por el bien de nuestra productividad hay que aprender a decir que no. Es imposible complacer a todas las personas. Imagínate si dijéramos que sí a todos en cada solicitud o favor que nos pidan, no tendríamos tiempo de terminar lo que teníamos que hacer. La mayoría de nosotros tenemos smartphones por lo que aprovechar y utilizarlos de la mejor manera. Si estamos fuera de la oficina y llega un e-mail urgente, de manera fácil y rápida, responde desde tu dispositivo. Muchas veces las respuestas a estos e-mails no requerían que estuvieras en la oficina, sino más bien un simple sí o no. Contestar mientras estás fuera de tu cubículo u oficina te permitirá ahorrar mucho más tiempo de lo que crees.  Nada puede quitarte más energía que las actitudes negativas de las demás personas. ¿Tienes a tu lado a alguien que se queja por todo? ¿Tienes amigos que ven solo lo malo? Aléjate, no permitas que las personas negativas utilicen parte de tu tiempo. Cuando en tu lista de cosas por hacer tengas tareas que puedan parecer poco atractivas, las recordarás con frecuencia hasta que las realices y termines. Por lo tanto, es mejor si no

¿Por qué el método Ilvem potencia el razonamiento lógico?

Tal vez pienses que la lógica no se encuentra presente en nuestro día a día. Incluso, podrías decir que se trata de un ejercicio exclusivo de los filósofos griegos. Sin embargo, te sorprenderá saber que todo lo que nos rodea funciona gracias a la lógica. Por eso, te vamos a exponer la importancia de la lógica o pensamiento lógico en nuestra vida diaria. Además, te explicaremos las razones por las que el método Ilvem logra potenciar el pensamiento lógico, y cómo podrás hacerlo tú también.  ¿Qué es la lógica? Según Kroll (2004), “es el estudio de los métodos y principios usados para distinguir un razonamiento correcto de uno incorrecto” (p. 174). Sí, es una definición bastante técnica, pero es sencilla cuando la logras entender. ¿Alguna vez has estado en un conflicto en el que todo lo que te dicen suena irracional? ¿Has llegado a decir cosas que no tienen conexión mientras estás discutiendo? Precisamente, esa es la lógica interviniendo en tu subconsciente, diciéndote que hay algo que no parece encajar del todo.  No es algo que sucede, únicamente, cuando estás en medio de una discusión. A veces, nos encontramos con ideas que parecen convencernos, pero muy dentro de nosotros sabemos que no son del todo correctas.  ¿Pensaste en la política? Pues sí, ese es también uno de los espacios en los que la lógica no suele abundar mucho, pero dejemos eso para otro blog.  Cómo habrás podido inferir, es posible que la lógica sea una capacidad propia del ser humano, tal vez hasta de nuestra naturaleza. Y no podrías estar más en lo correcto. Cuando nos comunicamos con otras personas, siempre realizamos un proceso intelectual en el que transmitimos información. A menos que queramos despistar a la otra persona, no solemos brindar datos o mensajes incorrectos debido a que sabemos que eso perjudica la comunicación y, por lo tanto, nuestras relaciones personales.  ¿Quién podría sobrevivir en el mundo sin relacionarse con los demás? Aunque en escenarios muy peculiares, esto si es posible, no suele ser común que optemos por comunicarnos de forma ilógica. Entonces, utilizamos nuestro razonamiento tanto como una forma de supervivencia, como de comunicación y relación.  ¿Qué es el razonamiento lógico? Ahora, si bien es cierto que la lógica es parte de nuestra naturaleza, suele pasar desapercibida porque no la ejercitamos todo el tiempo. Podemos asociar ideas libremente, soñar, recordar y hasta imaginar escenarios con nuestra mente. Sin embargo, no siempre razonamos sobre las mismas. Es decir, siempre estamos pensando de manera lógica, pero no todo el tiempo razonamos lógicamente sobre ese pensamiento.  Sí, sabemos que suena un poco confuso, pero te lo vamos a explicar. El pensamiento es un espectro bastante amplio y general. A veces, lo hacemos hasta de manera inconsciente, por lo que es casi imposible dejar de pensar. Pensamos en nuestras tareas, en nuestras mascotas, en la persona que nos gusta, en nuestra comida favorita, etc. De hecho, ahora mismo debes estar pensando en las memorias que tienes sobre las veces que pensaste en algo de lo que te mencionamos.  En cambio, el razonamiento es un proceso un tanto más avanzado del pensamiento. Sobre todo, porque razones con el fin de llegar a conclusiones, entender hechos, encontrar soluciones, y establecer nexos lógicos. Por lo que, se puede pensar sin razonar, pero no se puede razonar sin pensar. La lógica, por su parte, se encuentra en ambos lados. Pensamos siempre con base en el sentido común (que fue construido a partir de la lógica). Pero, para razonar, debemos aplicar esa lógica a los hechos o datos que nos proporcionan y procesarlos con nuestro conocimiento para generar más conocimiento.  No obstante, principalmente, la lógica nos sirve para lograr distinguir entre afirmaciones correctas e incorrectas, cuando ya se han enunciado, o incluso antes de enunciarlas. El método Ilvem se ocupa de ambas funciones de la lógica, es decir, el razonamiento de enunciados ya hechos, así como de enunciados a punto de hacerse. Esto es lo que se conoce como pensamiento lógico. Reconocemos que no siempre se podrá evitar que la comunicación o ideas que transmitimos sean ilógicas, pero gracias al método Ilvem si podemos incrementar las posibilidades de un razonamiento más adecuado. ¿Por qué es importante el razonamiento lógico? Ya sea para ganar un argumento (https://ilvemecuador.com/como-ganar-amigos-e-influenciar-en-la-gente/), o para sustentar una posición, el razonamiento lógico es necesario en nuestra vida diaria. Nos ayuda a expresar nuestra opinión y sustentarla de manera racional. Esto se puede hacer de distintas formas, que se ejercitan gracias al método Ilvem:  Además, hay que destacar que todos los procesos de aprendizaje requiere de razonamiento. Como te mencionamos, mediante el pensamiento lógico se pueden resolver problemas y proponer soluciones, tanto en lo emocional/personal (https://ilvemecuador.com/la-herramienta-fundamental-para-mejorar-las-relaciones-afectivas/) como en lo académico. Esto es particularmente importante, por ejemplo, en las actividades matemáticas. De hecho, en ese escenario se desarrolla el pensamiento lógico matemático, debido a que requiere del conocimiento de las matemáticas (https://ilvemecuador.com/mejorar-matematicas/) y la solución de problemas/premisas que facilita la lógica.  De igual manera, el pensamiento lógico ayuda a que nuestra respuesta intelectual sea mucho más eficaz, sin que sea necesario que tengamos que recurrir únicamente a nuestra experiencia. Es decir, nuestra experiencia es la base de nuestro conocimiento, junto con la memoria; sin embargo, mediante el pensamiento lógico se puede procesar esa información en menor tiempo o para llegar a respuestas más avanzadas.  ¿Cómo se potencia el razonamiento lógico con el método Ilvem? El método Ilvem propone que el razonamiento lógico se potencie mediante ejercicios de lectura comprensiva. La lectura es gimnasia para el cerebro (https://ilvemecuador.com/activa-tu-pensamiento-usando-gimnasia-cerebral/), es decir, que ayuda a que se mantenga fuerte y activo. Además, gracias a las actividades de comprensión lectora, se busca que haya razonamiento sobre lo que se ha aprendido, y que vaya más allá de la memoria. En otras palabras, en lugar de preguntar datos puntuales sobre una lectura, se proponen cuestiones más profundas, que requieren de un proceso de lógica.  Por ejemplo, en una lectura sobre la Ilustración (https://enciclopediadehistoria.com/la-ilustracion/), no nos preguntamos qué es la Ilustración, cuál es

Sabemos que su talento no tiene límites.

Somos un programa de estimulación de alto rendimiento, dirigido para niños/as entre 3 años 9 meses hasta los 6 años. PEKE ILVEM, es una metodología que fomenta el uso de ambos hemisferios del cerebro, estimulando al máximo todas sus conductas básicas de aprendizaje de manera divertida y práctica.

Nuestros profesores particulares, trabajan en la estimulación de funciones básicas (actividades cognitivas, motrices, socio afectivas y de lenguaje), fortaleciendo su atención y concentración, rutinas de trabajo, desarrollo de la expresión corporal y verbal, logrando excelentes resultados.

PEKE ILVEM, ayuda a prevenir problemas de aprendizaje, dificultades académicas y emocionales; mediante el aprovechamiento de la plasticidad cerebral. Nuestro objetivo es mejorar, modificar y moldear hábitos o conocimientos establecidos, para que tu pequeño pueda aprender de forma entretenida y fácil cosas nuevas, convirtiéndose en el SÚPER líder que lleva dentro.