¡Aprende cómo estudiar mejor y retener lo aprendido!

Durante la mayor parte de nuestra vida aprendemos cosas nuevas. Un nuevo idioma, recetas de cocina, la historia del Imperio inca, etc; pero a la hora de la verdad, las personas olvidamos lo estudiado con facilidad. Mientras algunas personas parecen haber olvidado la mayoría de lo estudiado antes de un examen, hay otras que parecen recordar todo lo aprendido ¿Conoces a alguien así? No es que sea más inteligente, quizá… ¡Solo saben retener información! Teniendo nueva información podemos ser capaces de adaptarnos mejor al ambiente y a los cambios constantes propios de la sociedad actual. Si bien el proceso de aprendizaje continua a lo largo de todo el ciclo vital, es más visible durante procesos de formación; ya que en estos adquirimos la mayor parte de conocimientos generales y actitudes que después iremos aplicando, profundizando, contrastando y modificando a lo largo de la vida. Además, en dicho proceso es frecuente tener que memorizar gran cantidad de información en períodos relativamente cortos.  El cerebro puede retener lo aprendido por largos períodos y con mucha eficacia. Sin embargo, puede que no encuentres esta información con facilidad cuando la necesites. Para que logres hacerlo, te daremos algunos trucos para mejorar la memoria y retener información: Podrás asimilar y retener información con más facilidad si la divides en partes pequeñas. En lugar de tratar de memorizar todo el capítulo del libro de texto, intenta concentrarte en una sección pequeña o en información importante. Por ejemplo, si quieres recordar el vocabulario de una clase de lengua no intentes memorizar más de 7 u 8 palabras a la vez.  También, si vas a estudiar de un libro es útil que sigas la estructura del mismo. Los capítulos de estos libros suelen dividirse en secciones más breves que ofrecen una cantidad de información manejable. Concéntrate en entender y recordar una sección antes seguir con la siguiente. Mientras estudiamos, es bueno alternar las asignaturas para que el cerebro divida la información con mayor eficacia. Alternar entre algunas que difieran mucho entre sí es útil para evitar que el cerebro se quede atascado recordando demasiado sobre una. Por ejemplo, memoriza algunas palabras de vocabulario en inglés y luego estudia las reglas de química.  Dedica alrededor de 50 minutos a cada asignatura y luego descansa por 15 minutos antes de continuar con la siguiente. Los descansos mejorarán tu productividad y te ayudarán a concentrarte. Es importante anotar la información importante que escuches en clase o que leas en un texto. Recuerda, no es necesario que anotes todo lo que escuches o leas. En lugar de ello, resume los conceptos. Esto hará que tu cerebro asimile, resuma los elementos más importantes y sobre todo pueda retener información.  Si es posible, escribe con bolígrafo y en papel. Al escribir a mano involucras al cerebro de una manera diferente a la que lo harías al escribir en un teclado. Asimismo, esto permitirá que te tomes un poco más de tiempo para reflexionar sobre lo que escribes. Hacer garabatos mientras escribes también te ayudará a prestar atención y retener la información.  Tómate descansos para rendir pruebas a medida que estudies cada sección del material; puedes crear fichas, elaborar preguntas o solucionar ejercicios incluidos en el libro. Una manera de evaluarte es hacerte preguntas básicas sobre el contenido conforme lo vayas revisando.  Si vas a estudiar con un amigo pueden tomarse estas pruebas el uno al otro. Evaluarte a ti mismo será de utilidad para tener una noción más clara de lo que hayas entendido y hará que tu cerebro se esfuerce más para recordar y retener información. Una de las maneras más sencillas de recordar información es crear asociaciones que la evoquen. Puedes usar siglas que te permitan recordar la información como “RNAVAIV” para los colores del arcoíris. De igual manera, puedes utilizar juegos de palabras o crear imágenes mentales.  La música también es un elemento sólido para recordar así que puede ser de gran utilidad que asociemos la información con una melodía. La pista que uses no tiene que parecerles coherente a los demás sino a ti  por lo que puedes crear una canción rara, pero específica.  Si quieres crear recuerdos que perduren necesitamos mucho tiempo para entender, asimilar y retener información.  Tomémonos como mínimo un par de semanas para estudiar antes de un examen. Si lo hacemos a último minuto esto no será tan útil para retener lo aprendido y nos hará sentir cansados, estresados y sobrecargados de información. La mayoría de las personas requieren de 7 a 9 horas de sueño cada noche para desempeñarse de la mejor manera posible. Dormir suficiente te dará energía, te ayudará a concentrarte y será muy útil para aprender y recordar.  El cerebro asimila la información nueva mientras duermes; por esta razón, notarás que entiendes mejor los conceptos difíciles luego de una siesta breve o una buena noche de descanso.  Si no te sientes cómodo tendrás dificultad para concentrarte cuando estudies. Busca un lugar ordenado, cómodo y espacioso donde tengas privacidad.  Si tu lugar favorito no tiene una silla cómoda puedes llevar un cojín. Los espacios adecuados incluyen escritorios en el dormitorio, un área de estudio, un cubículo en la biblioteca o una mesa en una cafetería. Puedes resultarte difícil concentrarte si hay mucho ruido en el entorno. Busca un área de estudio en la que no te distraigas con las conversaciones de las personas, los sonidos exteriores o la música de los demás. Si es posible, reproduce un poco de música de fondo tranquila y que no te distraiga, así encubrirás los ruidos molestos. Si tienes que estudiar cerca de otras personas como familiares o compañeros indícales de antemano que necesitarás que te dejen tranquilo por un período determinado mientras estudias. Las luces tenues o parpadeantes pueden distraerte y causar dificultad para ver lo que estudias.  Si vas a estudiar durante el día, es preferible que elijas un lugar con mucha luz natural. Si lo haces por la noche o no tienes acceso a una ventana con luz solar, opta por elegir un área con una

Beneficios de la lectura rápida en nuestra vida diaria

La lectura rápida es un conjunto de métodos y técnicas que tienen como principal propósito el aumentar la velocidad al momento de leer. Es decir, es la habilidad de leer y comprender textos en poco tiempo. Trae beneficios en los estudios, en la profesión y en la vida de la persona que posea esta habilidad; ya que no reduce el nivel de comprensión, ni tampoco el hecho de retener la información. Es importante decir que no todas las personas cuentan con la capacidad de llevar una lectura rápida. Por eso, existen estrategias determinadas con las que, paulatinamente, podrás ir aumentando la velocidad al momento de leer. Generalmente puedes llegar a leer entre 150 y 250 palabras por minuto. Sin embargo, si comienzas a emplear algunas técnicas de lectura rápida, la velocidad logra incrementarse y puedes llegar a leer entre 400 y 700 palabras por minuto. Recuerda siempre que no solo se trata de velocidad, sino de comprensión al momento de leer. ¿Qué debo evitar? Con seguridad has notado que lees algunos textos más rápido que otros; esto es porque existen diversos tipos de lectura y unas exigen mayor concentración que otras. No te frustres si la información de un texto académico te resulta más difícil de comprender que un artículo de periódico, es totalmente normal. Sin embargo, no es normal es que leas varias veces un texto y aun así no entiendas nada pues puedes tener problemas de concentración. Por ejemplo, cuando uno maneja a demasiada velocidad está con todos los sentidos puestos en el volante y lo mismo sucede con la lectura rápida. Al leer rápido nos concentramos más mientras el proceso de comprensión también aumenta. Existen diversas prácticas que debes evitar cuando estás leyendo para que no pierdas tiempo valioso. Algunas son: TÉCNICAS PARA LA LECTURA RÁPIDA Mejorar la velocidad de lectura es cuestión de práctica y de técnica y para aprender a leer a mayor velocidad existen diferentes recomendaciones. Debes tener en cuenta que es una combinación de elementos físicos (el movimiento de los ojos) y elementos mentales (la capacidad de comprensión). A continuación, describimos algunas técnicas de lectura rápida que pueden ser útiles para conseguirla: Señalar la línea con el dedo o una regla para acompañar la lectura permite tener un enfoque más definido y un nivel de concentración más alto. Los ojos se fijan en el puntero y se evita que haya saltos de línea. Con esto se avanza la lectura de manera uniforme sin tantos despistes ni regresiones hacia líneas anteriores. Además, según se incrementa la velocidad con el dedo o regla, la concentración es mayor y se captan rápidamente las palabras clave. La fijación es una habilidad que emplea una parte de la retina. Leer palabra por palabra ayuda a evitar que se fije la vista en cada palabra logrando que se pueda leer agrupando palabras y posteriormente renglones. Esta habilidad requiere de disciplina y dedicación así que para empezar a adquirirla se debe tomar conciencia de que la lectura es la base fundamental para adquirir conocimientos. Por ello, tener el hábito de la lectura es primordial. También puedes fijar la mirada en una palabra escrita hasta que la veas clara. Luego hazlo con dos palabras, después con tres y aumenta el número de palabras a medida que desciendes de renglón en renglón. Este concepto hace referencia a la tendencia a pronunciar mentalmente lo que se lee, como si una voz interior susurrara las palabras del texto. Reducir este hábito te permitirá incrementar la velocidad y la comprensión de lectura.  Realizar determinados ejercicios para estimular las habilidades visuales te ayudará a aumentar la velocidad de lectura. Algunos de estos ejercicios son mover la mirada a través de diferentes puntos a un ritmo constante. O, también, se puede intentar leer una frase o texto desde un punto fijo sin mover los ojos.  Esta técnica es aconsejable a la hora de hacer repasos o analizar las líneas generales de un documento. Al mover el dedo en zigzag sobre el texto estás buscando aquellos términos que te permitan hacer un dibujo general del texto; o, en caso de un repaso, te ayuda a recordar los conceptos más importantes. Es la también llamada lectura diagonal en la que sobrevolamos un texto buscando los conceptos clave. Es parecida a la lectura en zigzag, pero con esta técnica se salta de párrafo en párrafo fijando la atención en la información que te parece más interesante. De esta manera se consigue una imagen general del conjunto del documento y la obtención de datos relevantes. Es como escanear un documento de manera rápida con la mirada. Se trata de revisar de manera desordenada todos aquellos elementos que nos ayuden a definir qué se aborda en el texto. Por ejemplo, en un libro leeremos la contraportada, índice, subtítulos, encabezados de capítulos o aquellos elementos que capten nuestra atención como fotografías, diagramas, etc. De esta manera, sin leer de manera completa el texto, se puede tener una idea bastante definida sobre lo que vamos a encontrar. Con este ejercicio puedes ampliar tu campo visual y leer grupos de palabras mayores a los que estás leyendo actualmente. Esto te ayudará a aumentar la velocidad de lectura que es el objetivo de la lectura rápida, hasta el punto de leer 100 palabras por minuto. ¿Cuáles son los beneficios de la lectura rápida? La lectura rápida nos aporta múltiples beneficios. Además de emplear menos tiempo, conseguirás mayor concentración en la lectura, conocerás más información y aprenderás a reconocer términos e ideas clave. A través de la lectura rápida también se mejora la capacidad de asociación de conceptos nuevos con conocimientos que ya tenemos. Gracias a la lectura rápida vamos a poder leer una novela o los periódicos en menor tiempo; pero lo más importante de todo es que nos servirá a la hora de estudiar y de analizar cualquier tipo de documentación.Si el lector se encuentra en un proceso de aprendizaje lo más importante es comprender lo que se está leyendo y la incorporación de nuevos conocimientos. Para esto hay que tener un análisis y capacidad de entendimiento más profundo y ello toma más tiempo.Así mismo si estamos leyendo algún texto como obras literarias, comics o revistas sólo por entretenimiento, debemos darnos un tiempo para disfrutarlos. ¡Tú puedes aprender a leer más rápido sin dejar de comprender! Leer más rápido es indispensable

¿No sabes cómo memorizar la tabla periódica? ¡Esta guía es para ti!

Para muchos estudiantes, memorizar la tabla periódica es una tarea complicada y aburrida a la que tienen que enfrentarse en la escuela. Esta representa un gran desafío cuando llega el momento de estudiarla, principalmente si es que no les gusta la materia ¿Recuerdas cuándo te tocó hacerlo? Demasiados números, nomenclaturas y letras por aprender.  Hay personas a las que les resulta fácil recordar los símbolos de los elementos, mientras que otras memorizan su posición exacta u optan por estudiar la nomenclatura. Sea cual sea el caso, es importante saber qué es exactamente la tabla periódica de los elementos y por qué es tan importante para el estudio de la química. ¿Qué es la tabla periódica de los elementos? La tabla periódica representa la distribución de los elementos químicos ordenados en forma de tabla científica según su número atómico, propiedades químicas y composición de electrones; de tal manera que cada elemento obedece a una tendencia. Es decir, tiene un comportamiento similar a los elementos de la misma columna.  Un dato importante es que las filas se conocen como períodos y las columnas se denominan grupos. ¿Quién creó la tabla periódica? Dmitri Mendéleyev es el padre de la tabla periódica. Él creó la primera versión basándose en las propiedades químicas de los elementos y la publicó en 1869. Después, Julius Lothar Meyer contribuyó a su creación aportando un orden en base a las propiedades físicas de los átomos.  Y, finalmente, Alfred Werner diseñó la tabla periódica tal y como la conocemos en la actualidad, añadiéndole nuevos elementos descubiertos tanto en la naturaleza como en las creaciones de laboratorios. ¿Cuántos elementos tiene? ¿Cómo está organizada? y ¿Cómo se clasifican dentro de ella? La primera tabla periódica contaba con 60 elementos. Sin embargo, actualmente está compuesta por un total de 118 elementos químicos: 90 de ellos presentes naturalmente en el universo y 28 creados sintéticamente en laboratorios. La tabla periódica está organizada en 7 filas a las que se conoce como “periodos” y en 18 columnas a las que se conoce como “grupos” o “familias”. Los elementos están colocados de izquierda a derecha de manera creciente según su número atómico. Es decir, de menor a mayor. Aquellos colocados en el mismo grupo tienen propiedades químicas semejantes; mientras que los del mismo periodo poseen masas atómicas parecidas, pero propiedades diferentes. Grupos de la tabla periódica. La tabla periódica de los elementos contiene 18 grupos: ¿Cómo se representa cada elemento en la tabla periódica? En la tabla periódica cada elemento se representa dentro de un cuadro en el que se incluye su nombre, símbolo, número y masa atómica. Por ejemplo, esta es la representación del oxígeno: ¿Qué significan los colores de la tabla periódica? En la tabla periódica, los elementos también se organizan en función de si son metales o no metales y según sus características y propiedades. Para diferenciarlos se utilizan 4 colores: ¿Cómo estudiar y memorizar la tabla periódica fácilmente? Una vez nos hayamos familiarizado con esta, podemos empezar a memorizar la tabla periódica utilizando métodos fáciles y divertidos: La mnemotecnia es un método de memorización basado en asociaciones entre diferentes elementos, facilitando su aprendizaje. Puedes utilizar esta técnica para relacionar los contenidos por estudiar con otros aspectos de tu vida cotidiana y recordarlos mediante la asociación.  Por ejemplo, una frase conocida que ha ayudado a varias generaciones a recordar el primer elemento de cada columna es: Hoy BEnito SaCó el TÍtulo de Vago CRomático MieNtras FElipe COmía NÍsperos CUbiertos de Zanahorias. Barcelona Con Navarra Ofrece Fresas HEladas. Como podrás observar, las mayúsculas corresponden a los elementos: Hidrógeno, Berilio, Escandio, Titanio, Vanadio, Cromo, Magnesio, Hierro, Cobalto, Níquel, Cobre, Zinc, Boro, Carbono, Nitrógeno, Oxígeno, Flúor y Helio. Y, después de colocarlos, recordar el resto te será más sencillo.  Puede que esta técnica para memorizar la tabla periódica sea una de las menos divertidas, pero es la única que funciona para algunas personas. Esta consiste en escribir una y otra vez cada elemento o repetirlo en alto hasta que quede plasmado por completo en nuestra memoria. Una buena idea es dibujar una tabla periódica en blanco e ir llenándola con sus elementos y compuestos. Repítelo una y otra vez hasta que lo consigas sin problema.  De igual forma, trata de imprimir una copia de la tabla periódica y llévala a todas partes ya que te va a ser de gran ayuda. O, mejor aún, haz una copia a mano pues te resultará más fácil aprender con esta.   Aprovecha los ratos libres e intenta repasar la tabla cuando no tengas otra cosa que hacer. Se trata de una herramienta mnemotécnica creada por el poeta griego Simónides de Ceos para entrenar la memoria.   El término “loci” significa lugar en latín por lo que ya podemos imaginar en qué consiste esta técnica. Con su ayuda, lograremos relacionar la información que se quiere memorizar con un entorno tridimensional fácil de recordar y evocar vívidamente. De este modo, aprovecharemos nuestra memoria espacial para expandir la capacidad de recordar cosas en general. Con esta herramienta, puedes acumular muchos datos sin olvidarlos por lo que se convierte en un método de estudio eficaz. Por ejemplo, para estudiar la tabla periódica puedes asociar cada uno de los elementos con el trayecto que haces desde casa a la escuela. Este método es un poco más complicado, pero bastante efectivo a la hora de memorizar la tabla periódica.  Se trata de una herramienta creada por Dominic O’Brien que tiene como función asociar letras y números. Después de convertir los números en letras, se clasifican de dos en dos. Al incluir música en nuestra vida todo se vuelve más sencillo, incluso memorizar ¿Recuerdas cómo aprendiste el abecedario cuando eras pequeño? Lo más seguro es que lo hiciste cantando. Para aprender la tabla periódica de los elementos, puedes crear tus propias canciones o escoger alguna de las versiones que ya existen. Te sorprendería ver cuántas de estas encontrarás en YouTube y en internet; incluso hay karaokes en los que podrás poner a prueba tu progreso. Está demostrado que aprendemos mejor jugando. Por lo tanto, si queremos motivar a los jóvenes en sus estudios, lo más eficaz

Guía para triunfar en tus discursos

Escribir un buen discurso es un trabajo complejo y de gran importancia para quienes tienen que utilizarlos regularmente.  Los discursos son una herramienta de comunicación poderosa si se manejan de manera adecuada; pero, a su vez, pueden perjudicar la imagen del orador y de la organización que representa si no son bien gestionados. Por esto, te contaremos todo lo que necesitas saber sobre estos a continuación. ¿Qué es un discurso? El discurso es una forma de comunicación en la que un emisor construye un mensaje y lo transmite a un receptor por medio del lenguaje, escrito u oral, haciendo uso de un canal. Un concepto más específico hace referencia a la acción que ejecuta una persona cuando habla ante un público y emite un mensaje previamente preparado. Generalmente, esta clase de discurso busca orientar respecto a un tema y es desarrollado de tal manera que capta el interés de los oyentes. En los actos políticos, económicos o académicos se suelen efectuar discursos y muchos se apoyan en recursos informáticos como presentaciones de diapositivas, vídeos o imágenes. Por último, un dato curioso es que la palabra discurso también suele relacionarse con la palabra relato en referencia al contenido cultural e ideológico que profesa una persona o grupo.  Características del discurso A pesar de que cada clase de discurso tiene características propias, podemos distinguir algunas semejanzas entre sus diferentes formas.  Las principales características del discurso son la objetividad, especialización, precisión y verificabilidad, pero existen otras como: Partes del discurso Un discurso bien elaborado se compone de las siguientes partes: Elementos del discurso El discurso cuenta con los siguientes elementos: Consejos para preparar un buen discurso Ahora que conoces más sobre el discurso, te contaremos algunos consejos para que puedas sentirte seguro frente a tu auditorio: Normalmente, las cosas no se aprenden por ósmosis, sino que es necesario el trabajo y esfuerzo. Por esto, es recomendable leer y escuchar muchos discursos y textos si quieres ser un buen escritor u orador de discursos. Nunca olvides que los discursos están hechos para ser escuchados, no leídos. Es muy importante evitar expresiones complejas y llamativas que pueden resultar espectaculares en un texto, pero innecesarias o confusas en un discurso.  Empieza fuerte, ya sea con cierta dosis de drama, con un dato que despierte curiosidad, con una diapositiva o con un vídeo cautivador.  Recuerda que las personas no son ordenadores y que tendrás que personalizar tu discurso según tu público. Para empezar, es necesario establecer contacto visual y entusiasmo desde el primer momento. Mostrar tu vulnerabilidad te hará parecer cercano y auténtico. Además, si los haces reír tendrás otro punto a tu favor. Busca una historia o un personaje que empatice con el público, crea tensión, busca la curiosidad. Al final, termina con una revelación divertida, conmovedora o satisfactoria, pero que haga reflexionar y mantener la atención. Debido a que un buen discurso es un relato, debe tener la estructura de este. Es decir, tener un inicio muy potente y un gran final.  En ocasiones, tendrás que derribar ideas previas o preconcebidas entre tu público para hacer prevalecer las tuyas, pero ¿Cómo conseguirlo? Predispón a tu auditorio y no trates de imponerte, sino de guiar a los oyentes hasta la conclusión deseada. Haz que tus ideas sean aceptables y tu lenguaje corporal sea adecuado.  La lógica, el humor, las anécdotas y las ideas de terceros serán algunos de tus aliados. Un buen discurso debe estar adaptado a tu audiencia. No es lo mismo hablar para los accionistas de tu empresa que en un acto para estudiantes, ante agricultores internacionales o para tus vecinos. Entonces, según la audiencia hay que cambiar el lenguaje y el mensaje.  Además, debes tener en cuenta si hay un doble auditorio. Es decir, si además del público están los medios de comunicación. En estos casos se puede diseñar un doble mensaje; uno pensado para la audiencia general y otro enfocado a los medios de comunicación.  Ten cuidado con acumular demasiados mensajes ya que podemos saturar o confundir a la audiencia. Los apoyos visuales son herramientas esenciales para llegar al público y transmitir el mensaje. Algunos ejemplos son fotografías, vídeos, animaciones, datos clave, etc.  Durante la preparación de tu charla tendrás que decidir si tu discurso es memorizable o no. Elijas lo que elijas, hazlo seguro y recordando no caer en un tono plano y no dejarte llevar por los nervios. Ensayar es muy útil, principalmente si lo haces con público como, por ejemplo, tu equipo. Al finalizar los ensayos asegúrate de preguntarles ¿He captado su atención?, ¿Establecí contacto visual?; ¿Hubo suficiente humor?; ¿Logré adecuar el tono y ritmo?, etc. Independientemente de cómo quieras finalizar tu discurso, no debes hacerlo bruscamente. El final es la parte más importante de tu presentación así que ten estudiado y preparado qué decir.  A pesar de que parezca poco lógico, uno de los primeros pasos para preparar un discurso es diseñar el final. Así, lograrás encajarlo con el inicio. ¿Quieres aprender a desarrollar un buen discurso?  ILVEM es la solución. Con el programa ILVEM Adultos encontrarás la ayuda que necesitas y te apoyaremos con herramientas y métodos a lo largo del camino. Nuestro objetivo es el desarrollo de seguridad y confianza para lograr una comunicación adecuada mediante técnicas de PNL. Además, contamos con profesionales altamente capacitados y tecnología para educar de la mejor forma.  Nuestro programa es 100% eficaz y ha sido comprobado por más de 70.000 estudiantes a nivel mundial. Nuestros beneficios son: ¿Qué aprenderás en ILVEM? Te invitamos a que conozcas más de nosotros y de nuestros profesionales en la página web.  ¿Tienes alguna duda? ¡Contáctanos! Déjanos un comentario acerca del artículo y cuéntanos qué tan útil te pareció.

Lectura desde niños ¿Es bueno para ellos?

Fomentar el hábito de lectura en los niños tiene muchos beneficios para su desarrollo. Aunque en la actualidad hay muchas otras herramientas que permiten entretenerlo, es necesario enseñarles a amar los libros que les ayudarán en su formación intelectual, social y emocional. Por ejemplo, una de las ventajas de la lectura es que los pequeños aumentarán su creatividad y se les abrirán puertas hacia nuevos mundos y cosas por descubrir. Por eso, se trata de un recurso imprescindible para despertar la curiosidad de los niños y facilitar su proceso de aprendizaje. La lectura no solo mejorará el vocabulario de los niños y ayudará con la ortografía y redacción, sino que también incrementará su comprensión lectora; y una clave esencial para fomentar los hábitos de lectura en los niños es leer con ellos en casa desde una edad temprana. ¿Cómo incentivar la lectura en niños? Cada vez somos más conscientes de los beneficios de la lectura en niños. Por lo tanto, muchos padres intentan inculcar esta actividad desde muy corta edad. A continuación, te detallaremos algunas recomendaciones para crear el hábito de la lectura desde la infancia: Beneficios de la lectura en niños La lectura les proporcionará a tus hijos grandes beneficios ya que es una herramienta que enriquece a las personas en muchos sentidos; pero ¿Quieres conocer otros motivos para inculcar la lectura en los niños? En realidad, hay muchas otras virtudes. Dado que muchos aún no las conocen, a continuación queremos compartir algunas de las más importantes: 1. Es importante para desarrollar habilidades lingüísticas: Leer libros garantiza que tu hijo esté expuesto a vocabulario extenso sobre diferentes temas. Podrá conocer palabras que tal vez no escuche a menudo o lea de otra manera en su vida cotidiana. Para los niños que hablan más de un idioma, la lectura es una manera fácil de mejorar sus habilidades lingüísticas y ayudará en gran manera a desarrollar su fluidez.  2. Ejercita el cerebro: Uno de los beneficios de la lectura en niños es que influye positivamente en su actividad cerebral. De igual forma, puede darles el impulso que necesitan para apoyar y promover sus habilidades lingüísticas de manera temprana. 3. Fomenta el interés por conocer: La lectura conduce a preguntas sobre el libro y la información que contiene. Esto les da la oportunidad de hablar sobre lo que está sucediendo y se convierte en una experiencia de aprendizaje para los pequeños. Ellos se plantearán nuevas preguntas, sentirán inquietud y querrán seguir alimentándola por medio de la búsqueda de información y respuestas. 4. Conocimiento del mundo:  Los libros permiten a los niños aprender sobre diferentes temas. Por lo tanto, los pequeños pueden conocer aspectos sobre el mundo casi sin darse cuenta a medida que pasan las páginas. 5. Conocimiento de los demás:  Otro de los beneficios de la lectura en niños es que les permite ponerse en el lugar de los demás. Es decir, podrán llegar a conocer los sentimientos y los puntos de vista de otras personas de manera más fácil; ayudando a que el niño trabaje la empatía y sea más flexible. 6. Una gama de libros enseña sobre diferentes temas: Proporcionar a los más pequeños libros sobre varios temas o incluso en diferentes idiomas, les brinda una amplia gama de información. Además, pueden enseñarles valores para su vida como compartir, ser amable y respetar a los demás.  7. Fortalece la capacidad de concentración y atención: Leer a los pequeños de manera constante ayudará a que aprendan a concentrarse y puedan permanecer quietos durante largos períodos de tiempo. El niño logrará ‘encerrarse’ tras las páginas de un libro, concentrándose en la trama y esto será de gran utilidad cuando vaya al colegio. 8. Desarrolla la imaginación y creatividad: Los libros son herramientas que permiten a los niños ‘viajar’ a otros lugares y transportarse a otras dimensiones. Aquí ellos podrán imaginar a través de las palabras cómo son los protagonistas y los diferentes entornos. De esta manera, desarrollarán su creatividad, fantasía e ilusión.  9. Ayuda a crear un vínculo: Es importante buscar momentos de lectura en el hogar ya que esta tiene un impacto positivo en el vínculo familiar, siendo uno de los beneficios de la lectura en niños más notables. 10. Entretiene a los niños de una manera sana: La televisión, los videojuegos y los smartphones están muy presentes en la vida de los más pequeños. Sin embargo, leer un buen libro puede ser igual de entretenido y más enriquecedor.Elegir un libro que le interese y leerlo juntos o dejar que hojee las páginas solo, es definitivamente la mejor opción. 11. Le ayudará a practicar la lectura mecánica y comprensiva:  Una ventaja de la lectura es que tiene una repercusión muy directa en su rendimiento escolar. Un niño que lee bien, estudia mejor y, por lo tanto, tiene mejores resultados académicos. La compresión lectora es una herramienta poderosa e indispensable para todo ser humano. Sin ella, el proceso de formación académica se dificulta y se ralentiza Entonces, es primordial trabajar en esta desde el hogar con lecturas complementarias y actividades afines. La lectura le ayudará a despertar la curiosidad por distintos temas, hacerse preguntas, responderlas, procesar la información y comprender mejor las cosas.Un niño que ha sido acostumbrado a leer con regularidad no tendrá muchas dificultades a la hora de aprender. 12. Un amigo fiel para toda la vida:  El niño que adquiere el hábito de la lectura tendrá un compañero en el que encontrar respuestas o consuelo en los buenos y malos momentos. Si es que el niño es lector y tiene dificultades, en los libros puede encontrar alivio o consejo que quizás no encuentre en su entorno. 13. Mejora de la expresión y personalidad: La lectura contribuye significativamente a mejorar la expresión de los niños. Cuantas más palabras aprendan mejor consiguen expresarse en su entorno familiar, escolar y social. A través de la lectura, los niños descubren lo que les gusta y qué no, con qué se sienten más identificados, qué les llama la atención y muchos otros aspectos. La lectura como herramienta de poder La lectura es una herramienta de poder ya

5 beneficios de la metodología Ilvem

¿Sabías que solo utilizamos el 10% de nuestro cerebro? Este es uno de los datos curiosos que llevó al fundador de la metodología Ilvem, Horacio Krell, a maximizar el potencial del cerebro humano. A través de la metodología Ilvem, Krell consideraba que se podía desarrollar la mente de una manera integral. En particular, cuatro etapas en las que trabaja el cerebro: recepción, procesamiento, expresión y aplicación.  ¿Te interesa saber cómo el método Ilvem mejora el rendimiento de estas etapas del proceso intelectual? ¿Quieres saber cuáles son los beneficios de ésta metodología?  ¡Síguenos leyendo!  Una actividad que se propone como parte del método Ilvem es la lectura veloz comprensiva, que sirve para perfeccionar la recepción de la información. Esto luego se complementa con técnicas de estudio para mejorar el procesamiento de datos, junto con otras técnicas de audiencia, concentración, memoria y comprensión. La comunicación con el entorno, así como la comunicación interna se trabajan para desarrollar la expresión. Otra actividad que se emplea en el método Ilvem es la estimulación del pensamiento sistémico, estratégico, reflexivo y creativo para aumentar la aplicación de la inteligencia en cualquiera de los ámbitos de la vida diaria.  Como te darás cuenta, el método Ilvem es bastante complejo y recurre a una serie de actividades para potenciar la actividad cerebral (https://www.dacer.org/entendiendo-el-cerebro-como-se-mide-la-actividad-cerebral/). En efecto, se mejora el funcionamiento de la mente, así como la inteligencia emocional, racional e instintiva. Además, el método Ilvem parte de la idea de que el éxito, tanto profesional como educativo, se puede alcanzar con el entrenamiento y preparación adecuadas.  Por eso, podemos hablar de varios beneficios que surgen por el empleo de la metodología Ilvem. Sin embargo, hemos escogidos los cinco más relevantes para que te animes a acceder a esta increíble propuesta de metodología intelectual.  La filosofía de Ilvem es asegurar que una persona pueda sacar el mayor provecho de su mente y cerebro. Para ello, es importante fomentar la curiosidad y crear hábitos de comunicación interior, imaginación, comprensión, conocimiento, y proactividad. Cuando se dominan estas áreas del pensamiento, todo lo cercano a nuestra vida se vuelve mucho más eficiente.  Por ejemplo, con una mejor concentración, podrás rendir mejor en tus tareas y exámenes. También, se te hará más sencillo realizar ejercicios de cálculo mental y razonamiento lógico.  Al mejorar tu comprensión y comunicación interior, estarás preparándote para hablar frente al público. Mientras que, con una proactividad bien ejercitada, tus relaciones interpersonales mejorarán notablemente. En efecto, optar por herramientas que te permiten mostrar la mejor versión de ti, no solo te ayuda a sentirte mejor. Sino que, además, otras personas notarán que estás haciéndolo mejor. Con esta ventaja, te será mucho más sencillo poder conseguir oportunidades para desempeñarse en el ámbito laboral, educativo e, incluso, afectivo.  El método Ilvem es gimnasia para el cerebro.  Todos hemos pensado, alguna vez, que el envejecimiento es un suceso que se debe evitar a toda costa. Probablemente, sentimos miedo o hasta repulsión por la simple idea de “volvernos viejos”, pero no debería ser así. En Ilvem creemos que el envejecimiento es una etapa inevitable, necesaria, y totalmente natural. Sin embargo, no apoyamos que sea algo negativo, sino que pensamos que es un momento en el que es más necesario fomentar capacidades como la psicomotricidad, el razonamiento lógico, la capacidad visual y la agudeza mental.   La metodología Ilvem promueve que las personas puedan mantener a su cerebro en forma hasta su ancianidad. Es decir, adaptarse a las nuevas circunstancias, siendo positivos sin dejar de ser realistas. Con los ejercicios y actividades que se llevan a cabo en Ilvem, se puede mantener al cerebro activo, lo cual ayuda a compensar la declinación del cuerpo. En otras palabras, sin importar que, físicamente, nuestro cuerpo ya no sea el mismo de antes, nuestro cerebro podrá mantenerse jóven. Por  lo tanto, nos ayudará a mantenernos concentrados y motivados.  ¿Quién no se ha sentido bajoneado por obtener “malos” resultados en una prueba, en una presentación de trabajo, o en una tarea? Sabemos que es algo que le puede pasar a cualquiera y, de hecho, los errores nos ayudan a formar nuestras estrategias para mejorar las técnicas de estudio y concentración que utilizamos.  No obstante, también sabemos que cuándo no obtenemos los resultados deseados, por un período considerable de tiempo, esto podría llegar a afectar nuestra autoestima. Empezamos a cuestionarnos, ¿qué ha salido mal? ¿cómo podré mejorar? (https://ilvemecuador.com/mejora-calificaciones/) ¿seré capaz de cambiar estos resultados?,  y, por lo general, esto nos puede llevar a dudar de nosotros mismos.  Luego, nos volvemos nuestros propios enemigos y comenzamos a entablar un diálogo interno lleno de negatividad. Una de las metas de la metodología Ilvem es lograr que aprendas a dialogar contigo mismo y construyas afirmaciones positivas que te ayuden a reinventarte. Para que, de esa manera, logres descubrir tu potencial, tu identidad y, por lo tanto, recuperar tu autoestima. Por eso, sabemos que la inteligencia emocional también es un pilar fundamental en la vida de cualquier ser humano, y que va de la mano con la introspección, para alcanzar los mejores resultados. En resumen, promovemos que las técnicas de estudio y concentración son igual de importantes que las de autoconocimiento.  Como te contábamos al principio, el método Ilvem busca desarrollar las cuatro etapas del proceso intelectual. Entre ellas, se encuentra la recepción de la información. Debemos recordar que el cerebro es un órgano parecido, estructuralmente, a los músculos. Por lo tanto, mientras más lo ejercitemos, en mejor forma se encontrará. La lectura es uno de los medios por los que le brindamos información a nuestro cerebro.  Solo piénsalo, la lectura es una actividad diaria. Ya sea para cocinar, para transportarnos o, incluso solo para mantenernos al tanto de lo que sucede, siempre estamos leyendo. Es una de las formas que tenemos para comunicarnos con los demás e, igualmente, para ejercitar nuestro cerebro. En particular, nuestra memoria, concentración y razonamiento lógico.  Ilvem se enfoca en desarrollar técnicas de estudio y técnicas de lectura, que sirvan potenciar el proceso de lectura. Entendemos que la capacidad visual

Tips para mejorar tu relación familiar de manera rápida y fácil

La familia es el pilar de la sociedad ya que todo lo que sucede dentro de ella y las relaciones que establecemos con cada miembro afectan nuestras habilidades sociales; además de nuestro bienestar en general. Por esto, es importante que la convirtamos en un lugar de refugio y de momentos placenteros. Sin embargo, por distintas circunstancias como problemas con los hijos, mala comunicación o conflictos de pareja, nuestra familia puede transformarse en una fuente de experiencias negativas. Y, si las personas que la conforman no hacen nada para mejorarla, es probable que se deteriore hasta el punto de romperse; pero si este es tu caso ¡No te preocupes! A continuación te contaremos los mejores tips para mejorar tu relación familiar en un abrir y cerrar de ojos. Antes que todo ¿Conoces la importancia de tener una buena relación familiar? Aunque muchas veces no nos demos cuenta, nuestra familia influye en gran medida en nuestra personalidad; pues las relaciones entre los miembros determinan valores, afectos, modos de ser y actitudes que asimilamos desde el momento en el que nacemos. Es decir, nos inculcan patrones de conducta que, incluso, se trasmiten de generación en generación.  Sin mencionar que de ella adquirimos nuestras culturas, tradiciones y peculiaridades propias. ¿Qué debemos evitar si queremos llevar una buena convivencia familiar? Existen varias cosas que pueden destruir una relación familiar sin que nos demos cuenta. Sin embargo, las que suceden con más frecuencia son: ¿Cómo mejorar la convivencia familiar? Mejorar la convivencia familiar puede parecer imposible en ciertas ocasiones; pero la realidad es que, con un poco de esfuerzo por parte de todos los miembros, se puede lograr de manera rápida y fácil. A continuación, te contaremos algunos tips para hacerlo: Trabajar en la comunicación La mayoría de problemas familiares se generan como resultado de una mala comunicación entre sus miembros. Por este motivo, es importante cerciorarnos de que el ciclo comunicativo se cumpla. Es decir, transmitir el mensaje empleando las palabras adecuadas, hacer llegar el mensaje a nuestro interlocutor, asegurarnos que entendió lo que quisimos expresar y escuchar su respuesta. De igual forma, siempre debemos expresar los malestares que pudiésemos sentir y evitar a toda costa la comunicación violenta; ya que es muy probable que al utilizar un lenguaje con gran carga emocional la charla se vuelva acalorada.  Respeto Al igual que en cualquier relación, el respeto es básico en una relación familiar. Es más, una de las cosas más importantes si queremos tener una buena convivencia familiar con nuestros hijos es inculcarles este valor desde que son pequeños; ya que, si se respetan entre ellos y respetan a sus mayores, es menos probable caer en insultos, desprecios y reproches. Sin embargo, también hay que recordar que el respeto debe ser bilateral por lo que nosotros tampoco debemos tratarlos mal por ser sus padres. Intenta entender sus motivos Desde luego es más fácil estallar contra nuestro hijo cuando saco malas notas, contra nuestros padres cuando no nos dieron permiso para una fiesta o contra nuestro hermano cuando cogió nuestra ropa; en lugar de entender sus motivos. Pero, aunque nos cueste,  debemos intentar ponernos en sus zapatos para evitar discusiones y conflictos innecesarios. Sin mencionar que esto nos permitirá encontrar una solución en lugar de solo observar el problema generado por la acción que no nos gustó.  Ten empatía La empatía es otro de los elementos necesarios para mejorar nuestra relación familiar ya que nos permite entender cómo se sienten los demás y poder ayudarlos. Además, es fundamental debido a que nos permite darnos cuenta de que nuestro sentir o pensar no es más ni menos importante que el de nuestros familiares. Por lo tanto, podremos solucionar nuestras diferencias fácilmente y entender cuales acciones les molestan a los demás para evitar realizarlas en un futuro. Acepta la diversidad A lo largo de los años, las series y películas se han enfocado en mostrar padres, hijos y hermanos perfectos, pero lamentamos informarte que en la vida real no existen. Más bien, muchos de los conflictos familiares nacen por idealizar a los miembros de nuestra familia en lugar de aceptarlos como son. ¿La situación te suena? Bueno, si quieres evitar que estos problemas sucedan y mejorar las relaciones afectivas primero debes aceptar la diversidad. No todos tus hijos son iguales ni tienen las mismas capacidades o habilidades, mucho menos son perfectos como los que se muestran en la televisión; y, por otro lado, existen muchas clases de padres (estrictos, liberales, etc.) e independientemente de cómo sean los tuyos, debes tener presente que te aman.  Pasar tiempo en familia No basta con tolerar y respetar a tus familiares para tener una convivencia familiar amena, sino que se necesita conocerlos hasta el punto de saber qué les gusta y qué no. Es decir, el tiempo de calidad y ocio para participar en actividades que todos disfruten es fundamental para crear lazos familiares. Por ejemplo, pueden salir al cine, visitar un museo, ir a un parque de diversiones, entre otras cosas. Incluso, pueden destinar una noche o un día a la semana para hacerlo (en muchos casos es el domingo, pero depende del tiempo y disponibilidad de cada familia). Dar y recibir positivo Para mejorar nuestra relación familiar no solo debemos eliminar los problemas y discusiones, sino también generar momentos positivos. Al igual que ocurre con las relaciones de pareja, si es que no encontramos algo que nos haga sentir bien o queridos, es probable que nos alejemos o cortemos los vínculos. Por esto, interesarnos por los pasatiempos de los demás, tener detalles con cosas que les agraden, entre otras cosas, es realmente necesario. Dentro de este punto también podemos incluir el “ceder” para obtener una experiencia positiva. Por ejemplo, si es que la actividad favorita de mi papá es ir a ver el fútbol, puedo acompañarlo aunque a mi no me guste solo para pasar bien junto a él. Quiero mejorar la convivencia familiar en mi hogar ¿Dónde puedo encontrar ayuda? Si quieres mejorar tu relación familiar y decir

Te sorprenderá saber que enseñar a nuestros hijos sobre inteligencia emocional es así de fácil

La inteligencia emocional es una herramienta sumamente útil en todos los ámbitos de nuestra vida. Incluso, durante la década de los 90 fue considerada prácticamente un superpoder ya que quien la posee no solo es capaz de identificar los estados emocionales de los demás; sino también de gestionar, regular y expresar los sentimientos propios de manera eficaz. Por esto, desarrollar una buena inteligencia emocional es clave en el aspecto educativo, laboral, deportivo e interpersonal. Sin embargo, muchas personas no toman en cuenta la importancia de esta habilidad y prefieren pasarla por alto en lugar de trabajar en ella. Haciendo que cada vez sea más difícil adquirirla y que, como producto de esto, ocurran problemas que se pudieron haber evitado.  Pero si este es tu caso y no quieres que les suceda lo mismo a tus pequeños ¡No te preocupes! A continuación, te enseñaremos tips de inteligencia emocional para niños que te servirán para enseñarle a tus hijos cómo desarrollar esta importante habilidad. Antes que todo ¿Qué es la inteligencia emocional? La inteligencia emocional es la capacidad de identificar las emociones de las personas que nos rodean y de interactuar con las propias. Es decir, ser conscientes de nuestros estados de ánimo y de los pensamientos que tenemos acerca de ellos. De esta manera, es una habilidad que, además de desarrollar la empatía, también nos ayuda a conocer y entender nuestros talentos y debilidades. La inteligencia emocional nos permite conectar con la gente de nuestro entorno, dejar pasar y eliminar sentimientos negativos y descifrar el lenguaje corporal de los demás en general. En adición, y a diferencia del IQ (coeficiente intelectual), esta puede evolucionar y desarrollarse con la práctica independientemente de la edad de la persona. Sin embargo, se observan mejores resultados en pacientes jóvenes como niños y adolescentes por lo que no debes esperar para enseñarle a tus pequeños sobre inteligencia emocional para niños. Para desarrollar la inteligencia emocional es necesario tomar en cuenta cuatro elementos: la autoconciencia, el autocontrol, la empatía y las habilidades sociales. La autoconciencia es la habilidad de reconocer las emociones en nosotros mismos y su origen. El autocontrol hace referencia a nuestra capacidad de controlar nuestros impulsos y retrasar la recompensa inmediata. La empatía se define como la habilidad de conectar con los sentimientos y motivos de actuar de los demás; y, por último, las habilidades sociales son las destrezas que una persona tiene para relacionarse el resto, manejar los conflictos e influir en la gente a su alrededor. Entonces, si es que se dominan estas 4 capacidades, la inteligencia emocional se puede desarrollar en su totalidad. Tips para que nuestros pequeños desarrollen su inteligencia emocional Como mencionamos anteriormente, la autoconsciencia es la capacidad de conocer nuestras emociones y sentimientos e identificar de dónde provienen. Esta habilidad es sumamente útil en todos los ámbitos, pero principalmente lo es en el social y afectivo. Si es que un niño tiene conocimiento pleno sobre sí mismo conocerá tanto sus defectos como sus virtudes al pie de la letra. Entonces, podrá sacar ventaja de sus cosas buenas y mejorar en lo que le haga falta. Además, al reforzar la práctica de la autoconsciencia, el niño observará a la autocrítica como algo positivo, fortaleciendo su autoestima; en lugar de una actividad dañina o poco agradable.  Invítalo a llevar un diario de emociones Llevar un diario de emociones es una de las mejores herramientas al comenzar a desarrollar la inteligencia emocional para niños. Para hacerlo, puedes regalarle a tu pequeño un diario, una agenda o una libreta que tenga espacio para colocar la fecha. En este, deberán escribir, preferiblemente antes de dormir, todos los sentimientos y emociones que experimentaron a lo largo del día. Por ejemplo, pueden describir que se sintieron frustrados por tener tantos deberes, felices porque jugaron con sus amigos o tristes porque no pudieron ver su programa favorito. Luego de hacerlo, es necesario que propongan qué pueden hacer para tener una mejor higiene mental. Es decir, qué actividades considera que serían útiles para evitar el exceso de sentimientos negativos. Fomenta la autorregulación  Es normal que los niños experimenten sentimientos como rabia, frustración, tristeza y enojo frecuentemente ya que todavía no conocen otra forma de expresarse. Por lo tanto, esperar que los eliminen de un día para el otro es imposible. Además, hacer que los supriman solo traerá consecuencias negativas tanto para ellos como para nosotros pues; primero, cuando crezcan no sabrán como comunicar sus emociones correctamente y, en segundo lugar, no podremos ayudarlos sin conocer antes cómo se sienten. Por esto, es fundamental brindarles a nuestros pequeños una buena educación emocional y ayudarles a buscar maneras de encontrar serenidad en lugar de ignorar sus emociones negativas. Así, los niños aprenderán a crear herramientas útiles para gestionar sus sentimientos y decisiones en su futuro. Por ejemplo, les enseñará a pensar antes de actuar.  Enséñale sobre la importancia de asumir la responsabilidad por nuestros actos Cuando un niño rompe un adorno es común que culpe a sus hermanos, que diga que se cayó solo o que invente más excusas para no tomar responsabilidad. Y, lastimosamente, muchos padres dejan pasar estas actitudes en lugar de corregirlas a la primera, perjudicando bastante a sus hijos pues luego esto ocurre en el ámbito emocional. Desde pequeños, es importante enseñarles a nuestros niños que deben asumir la responsabilidad tanto de sus emociones como de sus comportamientos. Es necesario que sepan que, debido a que estas dos cosas provienen de nuestro interior, únicamente nosotros somos los responsables de manejarlas y controlarlas. Además, también debemos demostrarles los aspectos positivos de asumir la responsabilidad de sus actos. Por ejemplo, si es que acepta que actúo mal en lugar de mentir podemos fijar consecuencias menos severas o, incluso, eliminarlas totalmente. Motívalo constantemente Si bien es cierto que desarrollar técnicas de inteligencia emocional para niños es sumamente cansado para los padres, también lo es para los pequeños. Muchas veces no tomamos en consideración que los niños recién están conociendo sus emociones e intentando expresarlas de la única

Consejos indispensables para tener una redacción perfecta

Todos sabemos que tener una buena redacción es necesario para nuestra vida tanto académica como laboral. Desde que somos pequeños, encontramos materias relacionadas al lenguaje dentro de nuestra malla curricular como lengua y literatura, sociales, entre otras; y, a medida que crecemos, escribir correctamente es fundamental para acabar nuestros trabajos universitarios o incluso nuestra tesis en un abrir y cerrar de ojos. Por lo tanto, es imposible librarnos de la escritura aunque lo deseemos desde lo más profundo de nuestro corazón. Más bien, debemos optar por encontrar tips que nos ayuden a mejorar la redacción de manera rápida y fácil ¿Quieres conocer algunos? ¡Sigue leyendo! Establece tu objetivo antes de empezar a escribir Absolutamente todos los escritos tienen un objetivo y es importante determinar cuál es antes de comenzar a escribir. Para hacerlo, debes guiarte por los tipos de textos y sus características (narrativo, expositivo, etc.) ya que esto te ayudará a encontrar el “objetivo formal”. Sin embargo, también es necesario que tomes en cuenta las siguientes preguntas: ¿Qué mensaje quiero transmitir? ¿Para qué público va dirigido este texto? ¿Cuál es el tema principal y cuáles son los subtemas? ¿Qué fuentes bibliográficas son las adecuadas para mi escrito? ¿Cuál es la longitud ideal? Pues esto te ayudará a tener una perspectiva más amplia sobre todos los elementos que deberás utilizar. Por ejemplo, qué tipo de lenguaje emplear (formal o informal), cuáles fuentes son adecuadas (académicas o no académicas), entre muchas otras cosas.   Infórmate más sobre el tema antes  Es muy común que mientras escribimos, paralelamente, busquemos datos e información sobre el tema. Sin embargo, esto no solo nos quita tiempo valioso por realizar dos actividades a la vez y no concretar ninguna; sino que también perjudica nuestra redacción ya que no dirigimos nuestra atención a escribir. Para evitar que esto suceda, es necesario que, antes de comenzar a redactar un texto sobre cualquier tema, recopilemos toda la información útil. Ojo: con esto no queremos decir que leas 3 libros o más para cada escrito o que busques en todas las páginas webs relacionadas; basta con tener puntos e ideas claves para que tu escrito sea un éxito. Lee seguido ¿Sabes que tienen en común los buenos escritores? Bueno, la respuesta es que todos leen. La lectura nos brinda innumerables beneficios en varios ámbitos de nuestra vida; pero, principalmente en el académico pues nos lleva a lugares mágicos, nos permite conocer más sobre temas de interés y nos ayuda a mejorar la redacción. Esto se debe a que las personas que leen regularmente conocen más sobre los elementos del lenguaje y sus usos. Es decir, signos de puntuación, tildes, ortografía, vocabulario, entre otras cosas. Además, al leer diferentes textos, también aprenden inconscientemente a formar oraciones con cohesión y coherencia. Sin mencionar que saben cuándo y cómo utilizarlas dependiendo del contexto o de lo que quieran expresar. Entonces, si quieres mejorar la redacción es importante que leas un texto diariamente como mínimo (noticias, cuentos, libros, etc.) A veces menos es más Un error muy común al momento de redactar escritos, especialmente si son académicos, es extender la idea para parecer “profesional”. A excepción de ciertos casos en los que es necesario explicar a fondo un tema por ser muy extenso, la mayoría de veces es redundante y no aporta información necesaria. Además, repetir lo mismo utilizando diferentes palabras hará que los lectores pierdan el interés rápidamente y dejen de leer. Para evitar que esto suceda procura desarrollar todas, o por lo menos la mayoría, de tus ideas de manera concisa y en unas cuantas líneas.  Separa tus ideas en párrafos Aunque no lo creas, algo tan simple como separar tus escritos en párrafos puede ayudarte a mejorar la redacción. Generalmente, buscamos abarcar la mayor cantidad posible de ideas en un mismo párrafo para acabar rápido. Sin embargo, este es un error que, además de hacer que todo se vea amontonado y carezca de sentido, ocasiona que el lector se sienta desganado por leerlo. Entonces, es importante que en tus escritos destines un párrafo por cada idea y vayas desarrollándolos de acuerdo con tu planificación o a lo que quieras transmitir. Recuerda que la estructura general de los párrafos consiste en una idea principal, dos o tres ideas secundarias y una oración de cierre o “conclusión”. Sé claro en tu redacción Si bien es cierto que para mejorar la redacción de un escrito debemos emplear las palabras adecuadas, no es conveniente convertirlo en una obra para intelectuales. Está bien utilizar palabras complicadas en ciertas partes o durante todo el texto si es necesario (papers académicos, investigaciones científicas, etc.) Pero llenar nuestro escrito de palabras complejas para parecer más inteligentes puede llegar a ser muy perjudicial. Especialmente si es que no conocemos el significado de esa palabra o cómo utilizarla correctamente según el contexto. Por lo tanto, procura emplear un vocabulario sencillo y siempre tomar en cuenta que quien lo lee puede no ser un experto en el tema. Busca que tu texto sea atractivo Es normal que luego de pasar varias horas tras la computadora o escribiendo a mano tengamos ganas de que todo el mundo lea nuestra obra maestra; pero lamento informarte que, aunque hayamos puesto todo nuestro esfuerzo escribiendo, los lectores no querrán hacerlo a menos de que el inicio les llame la atención ¿Y cómo podemos lograr esto? Bueno, existen muchas maneras para lograr que nuestro texto sea atractivo como empezar con una frase célebre, hacer una pregunta al lector, etc. Encuentra la que más se adecúe a tu tipo de texto ¡y úsala a tu favor! Así, no solo pasarás un tiempo agradable buscando cómo hacer que tu texto sea un éxito; sino que de seguro también aprenderás otros trucos para mejorar la redacción en el camino. Practica la escritura creativa  No importa si es que estás buscando mejorar la redacción para ser un estudiante exitoso o para convertirte en un novelista famoso; practicar la escritura creativa es útil para todos los casos. Para hacerlo, únicamente necesitas una

La mejor guía para memorizar textos largos

Desde pequeños aprendemos a memorizar temas como las letras del abecedario, las tablas de multiplicar, los elementos químicos, etc.; y, a medida que vamos creciendo, tener la habilidad de retener datos con facilidad también nos ayuda a recordar cosas de nuestro día a día. Por ejemplo, la lista de compras, las fechas de cumpleaños de nuestros seres queridos o incluso reuniones importantes de trabajo. Sin embargo, si es que eres cómo yo, probablemente las olvides a menudo o te cueste muchísimo memorizar información. Principalmente, cuando se trata de memorizar textos largos, monólogos, discursos, entre otros documentos. Pero si este igual es tu caso ¡No te preocupes! A continuación, te presentaremos consejos para que puedas mejorar tu memoria y recordar hasta el más mínimo detalle de cualquier texto extenso. Lo que debes saber antes de empezar a memorizar Antes de empezar a memorizar textos es importante que identifiques si realmente debes memorizarlo en su totalidad o si puedes desglosarlo. Es decir, utilizar herramientas que te ayuden a explicarlo como mapas mentales, lluvia de ideas, la técnica de la cadena, entre otras. Es necesario que realices este análisis previo a hacer cualquier otra cosa pues en algunos casos no debes memorizar ni desglosar el texto; sino únicamente comprenderlo bien haciendo uso de técnicas de estudio eficaces.  Una vez decidido que vas a memorizar el texto debes buscar un lugar adecuado para hacerlo y organizarte correctamente. Intenta que tu espacio esté ordenado, limpio y sea silencioso para lograr el resultado deseado en el menor tiempo posible. Además, tienes que dejar de lado todo lo que te pueda distraer, incluyendo celulares, computadoras, tabletas, etc. Por último, no te frustres si la técnica de memorización que le funcionó a tu amigo no te funciona a ti. La eficacia de estos métodos depende mucho de la persona y del texto que se debe memorizar pues no es lo mismo recordar párrafos enteros que ideas sueltas.  ¿Cómo memorizar textos largos? Escribe a mano el texto que debes memorizar Aunque suene tedioso, escribir a mano el texto que debemos memorizar es una de las mejores técnicas para memorizar textos largos. De seguro recuerdas que cuando escribías con esfero y papel en la escuela, colegio e, incluso, hasta en la universidad, interiorizabas mejor la lección. Bueno, lo mismo sucede ahora ya que al involucrar otros sentidos y participar activamente en el proceso de memorización nuestro cerebro funciona está más presente. Además, varios estudios han comprobado que escribir a mano mejora la comprensión y el posterior recuerdo. Incluso, me acuerdo de que antes de un examen un compañero me contó que estudió mientras estaba escribiendo las respuestas en un papel para hacer trampa; pero, como esto le ayudó a memorizarlas y a tener un conocimiento más a fondo de la materia ¡No tuvo la necesidad de copiar! ¿Gracioso no?  Divide el contenido Si bien es cierto que tener que memorizar textos largos al pie de la letra es una tarea complicada, no es imposible. Muchas veces solo con abrir el libro u observar un texto gigante nos desmotivamos y dudamos de nuestras capacidades, pero no es tan malo como parece. Es más, existen técnicas y ejercicios para mejorar la memoria que nos ayudan a afrontar estas situaciones de la mejor manera como; por ejemplo, dividir el contenido.  Para empezar, es necesario echar un vistazo rápido al texto antes de memorizarlo y buscar opciones para dividirlo en partes pequeñas. Todos los textos tienen patrones y elementos que te permiten identificar de qué trata cada parte. Por esto, una vez que los hayas encontrado, podrás memorizar la información de manera fácil y rápida; pues reconocerás en qué parte del texto vas y en qué contexto están todos los datos que necesitas.  Inventa una historia Sin lugar a duda, inventar una historia con la información que debemos memorizar es de las mejores técnicas para memorizar textos largos. Cuando contamos una anécdota o una vivencia personal siempre lo hacemos en orden cronológico debido a que esto nos ayuda a recordar qué pasa después. Entonces, si creamos una historia mediante la asociación de conceptos claves de la lectura y esta tiene un orden específico; es muy poco probable que perdamos el hilo de lo que estamos contando o que se nos olvide. Para que te resulte más fácil puedes utilizar conectores lógicos que tengan que ver con el punto anterior. De este modo, una idea te llevará a la otra y antes de que te des cuenta ya tendrás memorizado todo el contenido. Recuerda tomar en consideración la estructura, los acontecimientos y los demás elementos del texto para conseguir tu meta. Ensaya en voz alta Es importante aclarar que, así como hay personas que pueden memorizar textos largos recitándolos hasta el cansancio, hay otras a las que esto no les sirve. Por este motivo, es preciso identificar si es que el texto que debes memorizar es apto para este método y si cuentas con el suficiente tiempo. Una vez dicho esto, ensayar en voz alta nos permite recordar información y datos importantes ya que no solo sirve para recrear la situación futura; sino que también nos deja escuchar y verificar si el texto es coherente o si necesita ciertos cambios. Asimismo, nos permite quitarnos la vergüenza en los casos en los que debemos recitar un poema, un monólogo o cualquier otro texto frente a varias personas; y, al involucrar otros sentidos, participamos activamente en el proceso de memorización obteniendo mejores resultados. Entonces ¿Qué esperas para dejar de ensayar tu texto tumbado en el sillón y empezar a recitarlo en voz alta? Practica el autocompletado Este método de memorización es muy similar al de los acrónimos. Para utilizarlo, es necesario que leas y comprendas el texto antes de empezar a memorizar. Una vez hecho esto, en lugar de intentar aprenderte toda la información de principio a fin, memoriza la primera letra de cada palabra. Por ejemplo, si es que la frase es “Amelia sale al patio y juega con su perro” deberás recordar “ASAPYJCSP”.  También,

Sabemos que su talento no tiene límites.

Somos un programa de estimulación de alto rendimiento, dirigido para niños/as entre 3 años 9 meses hasta los 6 años. PEKE ILVEM, es una metodología que fomenta el uso de ambos hemisferios del cerebro, estimulando al máximo todas sus conductas básicas de aprendizaje de manera divertida y práctica.

Nuestros profesores particulares, trabajan en la estimulación de funciones básicas (actividades cognitivas, motrices, socio afectivas y de lenguaje), fortaleciendo su atención y concentración, rutinas de trabajo, desarrollo de la expresión corporal y verbal, logrando excelentes resultados.

PEKE ILVEM, ayuda a prevenir problemas de aprendizaje, dificultades académicas y emocionales; mediante el aprovechamiento de la plasticidad cerebral. Nuestro objetivo es mejorar, modificar y moldear hábitos o conocimientos establecidos, para que tu pequeño pueda aprender de forma entretenida y fácil cosas nuevas, convirtiéndose en el SÚPER líder que lleva dentro.