¿Tienes la costumbre de dejar todo para mañana? 7 consejos para evitar la procrastinación

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En algún momento de tu vida, tal vez postergaste alguna tarea del trabajo o de la escuela para, digamos, limpiar toda tu casa o reordenar una carpeta de documentos importantes. Claro que no estás perdiendo el tiempo, porque estás concentrándote en una actividad que requiere tiempo y paciencia. Aunque no calificas como una persona floja o perezosa, lo que estás haciendo es procrastinar. Y no, no tiene nada que ver con una mala organización o gestión de tu tiempo, sino que la procrastinación está más relacionada con un factor emocional e intelectual. Debido a que no se trata de un proceso que se realice de manera intencional, tiene que ver con la racionalidad de una persona así como con un estado de ánimo negativo.

 No significa que quienes procrastinan son irracionales o negativos, pero puede ser un indicativo de que algo a nivel emocional no está funcionando de manera adecuada. Esto está relacionado con la manera en que cada individuo enfrenta las emociones que surgen de la realización de tareas, como son la frustración, el resentimiento, la inseguridad, la ansiedad y el aburrimiento. Es común que, frente a estas emociones negativas, no seamos capaces de poder regular nuestra capacidad productiva, por lo que terminamos prolongando otras tareas para evitar hacer lo que nos hace sentir así. Igualmente, existen otros factores por los que puede haber una mayor tendencia a procrastinar las tareas del trabajo o del colegio, como sensaciones de inseguridad, ansiedad y baja autoestima. 

Afortunadamente, no todo está perdido y existen algunos consejos que puedes poner en práctica para disminuir el tiempo que pasas procrastinando. A continuación, ILVEM Ecuador te presenta 10 consejos para evitar la procrastinación:

1.- Ten paciencia contigo mismo, ¡es un proceso que vale la pena!

La mayoría de los consejos que encontrarás en está lista tiene que ver con la implementación de hábitos y rutinas para manejar tu tiempo. Sin embargo, solo son algunas alternativas de qué es lo que ha funcionado mejor para otras personas. Pero esto no quiere decir que debas ver los consejos como una imposición estricta de cómo organizar tu ritmo de trabajo. Por ello, ten presente que puedes ir adecuando cada estrategia a lo que te funcione más efectivamente. Así mismo, hay que tener en cuenta que un cambio de rutina puede tomar tiempo y habrá que equilibrar el tiempo para poder tener espacios de entretenimiento y recuperación emocional. En todo ese proceso, será clave que tengas paciencia con tu propia evolución y saber que cada persona tendrá su propio ritmo. Por lo que no es necesario que trates de alcanzar metas irrealistas o de cumplir con un rol impuesto por alguien más, porque lo único que importa son tu bienestar y tus ideales.

2.- Reflexiona sobre ti mismo y tus hábitos

Para solucionar el problema de la procrastinación, es necesario entender su origen. Por ello, es aconsejable que hagas un analizas de tu situación desde una vista general y un punto concreto. También reflexiona sobre tus hábitos y los contextos en los que sueles procrastinar con mayor frecuencia. Algunas preguntas que puedes realizarte son ¿Qué actividades te llevan a empezar la procrastinación? ¿Son actividades de organización? ¿Necesitas más orden en tu espacio de trabajo? ¿Eres más activo en la tarde, en la noche o en la mañana? ¿Cómo afectan la procrastinación a tus deberes de la escuela o trabajo? ¿Cuánto tiempo le estás dedicando a estas otras actividades que te distraen de los pendientes principales?

 

Mañana lo vemos: procastinación y cómo combatirla - Dialektika

3.- Empieza a gestionar y organizar tu tiempo con más detalle

Una de las principales razones por las que una persona procrastina es la falta de manejo de tiempo. Cuando no tienes horarios que cumplir, es fácil que te puedas distraer en actividades que no estaban planeadas en tu rutina. La idea no es que tengas programada hasta la hora del descanso, pero sí que calcules el tiempo que te toma hacer cada actividad para que luego puedas hacer las tareas de a poco. Por ejemplo, si tienes que leer cuarenta páginas, asume que te tomará alrededor de unos cuarenta minutos a una hora para hacerlo. De nuevo, piensa en tus necesidades para cumplir con los pendientes principales de la mejor manera. Por ejemplo, si eres una persona que no disfruta de la lectura, tal vez podrías realizarla con pequeños descansos de dos minutos, cada diez minutos. También, puedes optar por leer la mitad un día y la segunda mitad al día siguiente, todo depende de lo que mejor se adecue a tus gustos.

Otro punto importante de la organización del tiempo es poner fechas límite para cada tarea, que no sean los mismos de los que te asignan oficialmente. Asegúrate de tratar de terminar tus tareas, al menos, un día antes de lo previsto. Generar este hábito te será de mucha ayuda en el supuesto caso de que la plataforma en la que debes subir tu tarea falle el día en que debas entregarla. Igualmente, te ayuda a tener más espacio de tiempo para descansar y poder entretenerte, o para realizar las demás actividades que harías si empezaras a procrastinar. Además, esta es una ventaja porque minimizar la carga de trabajo ayuda a que te sientas menos estresado y, por ende, puedas rendir de mejor manera. De lo contrario, con un exceso de trabajo y falta de organización podrías llegar a padecer del síndrome del burnout.

4.- Asegúrate de que tu ambiente de trabajo sea productivo

Muchas veces, la falta de motivación puede deberse a elementos de nuestro entorno que no nos brindan suficiente inspiración como para querer cumplir nuestras tareas. Toma esto en cuenta y revisa como es el estado de tu espacio de trabajo, ¿tiene buena iluminación? ¿Está cerca de alguna ventana para que puedas desconectarte de vez en cuando? ¿Tiene vegetación o algún complemento inspirador? Aunque no lo creas, este tipo de elementos influyen demasiado a la hora de empezar con tu productividad. Si el ambiente en el que trabajas no cuenta con este tipo de características, tal vez sea hora de reubicarte o empezar con una pequeña remodelación. No es necesario que inviertas miles, o que cambies toda la estructura de tu hogar. Fíjate en donde hay una fuente de iluminación natural, como una ventana, y ubica tu escritorio cerca de ella. Considera agregar alguno que otro cuadro, o complemento artístico. También podrías pensar en agregar plantas de fácil cuidado. ¡OJO! Ten en cuenta que es importante que te deshagas de cualquier elemento que pueda distraerte o que pueda influir de manera negativa en tu estado de ánimo.

 

5 Consejos para ser más productivo

5.- Asegúrate de eliminar las distracciones cuando estés trabajando

Es importante que, a lo largo de tu día de trabajo, te des pequeñas pausas para desconectarte, respirar, caminar y estirarte un poco. Puedes aprovechar estos espacios para comer un snack o para distraerte un poco. Pero, ¡ten cuidado! No debes dejarte llevar por cada distracción que encuentres en tu espacio. Por eso, lo más aconsejable es que pongas tu teléfono en modo silencioso para que no tengas la curiosidad de saber las nuevas tendencias en Twitter o TikTok. Así mismo, evita ingresar a otro tipo de redes sociales desde tu espacio de trabajo, así como a empezar búsquedas en Google sobre temas que no están relacionados con lo que estás haciendo. ¡Ya habrá tiempo para ello, cuando termines lo principal!

6.- Diseña un sistema de recompensa/castigo para todos tus logros y fallas

Esto requiere de una gran disciplina y autocontrol, pero recuerda que todo será de a poco y debes tener paciencia contigo mismo. Crear un sistema de recompensa/castigo parece una cosa compleja, pero es bastante sencillo. Solo tienes que fijarte la meta de cumplir con tus actividades. Cuando la logres puedes premiarte con algo que te agrade hacer, como salir de paseo o comer tu plato favorito. Cuando no la logres, deberás ponerte un tipo de penalidad por no cumplir con tus metas y expectativas. Por ejemplo, podrías privarte de ver tu serie favorita durante una semana, o de usar el teléfono móvil por algunos días.

 

The Reward Of Soul Winning – Gloria Johnson Ministries

7.- ¡Ánimo! Aprende de tus errores

No todo será color de rosa y puede que sientas cierta frustración al inicio, no te preocupes por ello. Muchas veces, sentimos incomodidad de hacer algo que nos hará bien, pasa lo mismo con hacer ejercicio todos los días o comer saludable. Pero, una vez que te acostumbras verás los resultados y te sentirás mejor contigo mismo, lo cual te ayudará a sacar todo tu potencial. Si en el camino, encuentras mucha dificultad, recuerda que cada error será una nueva manera de aprender maneras de evitar equivocarse. Verás que al final dominarás la organización y dejarás los días de procrastinación atrás.

En fin, si hay algo que se puede cambiar son los hábitos que adquirimos a lo largo de nuestras vidas. Todo es cuestión de estar lo suficientemente convencidos de que hacer algo bueno por nosotros es lo que necesitamos. Esperamos que estos consejos sean de mucha ayuda para ti y si tienes más preguntas, ¡no dudes en contactarnos! En ILVEM Ecuador te asesoraremos para que puedas sacar el mayor provecho de ti y de tu tiempo con todos nuestros programas de métodos de estudio y activación académica.

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